Trabajadores de Educación Urbana de La Paz – FDTEULP

Los dirigentes de la CTEUB muestran su verdadero rostro reformista y conciliador

Libres ya de la presión de las bases radicalizadas y movilizadas en las calles, los dirigentes de la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB) capitulan frente al gobierno, rifan la lucha por la jubilación con el 100 por ciento del salario, y de manera abierta propician cursos dirigidos y dictados por funcionarios de la Gestora Pública en sindicatos provinciales, con certificados con valor curricular y todo financiado con los aportes sindicales. Todo esto ocurrió en el distrito de Tiquipaya y a espaldas de la Federación Departamental de Trabajadores de Educación Urbana de Cochabamba.

En estos cursos debía difundirse la posición oficial sobre la Gestora que el magisterio urbano adoptó en la última Conferencia Nacional del sector; contrariamente, se indujo a las bases, sin disimulo alguno, a jubilarse masivamente con el engaño de que con el cálculo de los riesgos profesiones y comunes, soldados a la jubilación por invalidez, vejez y muerte, los maestros podrían jubilarse con el 100% de los sueldos que están ganando actualmente como activos.

Con esta maniobra se busca materializar la intención de Luis Arce Catacora de jubilar masivamente y de manera obligatoria a partir de los 65 años, con la finalidad de reducir los costos sociales, tanto en las empresas privadas como en el Estado, liberándose de los trabajadores más antiguos que tienen sueldos relativamente más altos que los más jóvenes y más beneficios sociales acumulados.

El trabajo sucio que están realizando los dirigentes del Comité Ejecutivo de la CTEUB coincide plenamente con la conducta servil de la burocracia cobista que ha hecho pública la convocatoria a un evento nacional de seguridad social para difundir las bondades de la Gestora Pública, cuando las bases de todos los sectores, particularmente del magisterio y de los mineros, han rechazado la transferencia de sus ahorros para la jubilación a esa institución estatal, supuestamente “autónoma del gobierno”, pero en los hechos una dependencia ministerial más.

El rechazo generalizado a la Gestora surge de la profunda desconfianza que tienen en ella, seguros de que el gobierno tendrá las manos libres para usar los ahorros de los trabajadores para resolver sus dificultades de liquidez y afrontar los múltiples problemas que está generando la profundización de la crisis económica.

Se cumplen los pronósticos trotskistas

Durante la larga y radical movilización del magisterio urbano, la corriente revolucionaria trotskista señaló con precisión que la dirección de la CTEUB era prisionera de la movilización de las bases, hecho que le obligaba ocultar sus verdaderas posiciones reformistas y colaboracionistas con el Estado burgués.

Se previno que las poses radicaloides de las autodenominados “independientes”, repitiendo al pie de la letra las posiciones de las direcciones medias revolucionarias, duraría mientras las masas movilizadas estén en las calles; dijimos también que en el período de reflujo de los movilizados, los burócratas rápidamente retornarían a su verdadera política capituladora frente al gobierno.

Eso es lo que está ocurriendo ahora no sólo con respecto a la Gestora Pública sino también con la distribución burocrática de las miserables horas que ha proporcionado el Ministerio de Educación. Los dirigentes de la Confederación han procedido a distribuir a dedo entre sus allegados y correligionarios las horas arrancadas a gobierno, a espaldas de las federaciones departamentales y regionales.

Por si fuera poco, la dirigencia nacional también abandona reivindicaciones sentidas de las bases como la lucha por los ascensos automáticos de categoría. En un acuerdo firmado por dirigentes del magisterio urbano y rural y el Ministerio de Educación sobre la convocatoria a los exámenes de ascenso de categoría no se menciona para nada los ascensos automáticos de categoría cada cinco años, importante consigna para el magisterio porque permite mejorar sustancialmente los miserables sueldos que percibe.

La burocracia olvida que exigir la vigencia del ascenso automático, conquista inscrita en el Reglamento Nacional del Escalafón del Servicio Educativo, es resolución de instancias sindicales superiores como congresos y conferencias nacionales.

Una vez más se está demostrando que los dirigentes han ido camuflando sus verdaderas posiciones colaboracionistas con el gobierno, mostrando una fingida postura radical y repitiendo las consignas trotskistas mientras los maestros luchaban en las calles para lograr una relativa mejora en la calidad de la educación prácticamente destruida por la aplicación de la Reforma Educativa masista “Siñani – Pérez”.

Los burócratas de la CTEUB aprovechan el momentáneo reflujo en el que se encuentran las capas de vanguardia de las bases movilizadas, después de nueve semanas de enfrentamientos con las fuerzas represivas del gobierno, para mostrar su verdadero rostro reformista y conciliador.

En un momento en el que confluyen varios problemas concretos, tales como los miserables sueldos que se depauperan rápidamente debido a la galopante inflación, la pretensión del gobierno de seguir aplicando una dura optimización y racionalización de ítems, y el endurecimiento vertical de la administración escolar que pretende imponer una dura flexibilización laboral en el sector, hoy se requiere más que nunca la expulsión de la burocracia sindical que hasta ahora actúa como costra traidora a las luchas de las bases.

Con datos de Masas N. 2747 y 2748.