Federación de Trabajadores de Educación Urbana La Paz – FDTEULP

Defendamos la estabilidad laboral con la aplicación plena del Escalafón

Miguel Lora Ortuño *

En la línea de reducir cada vez más el gasto público, el gobierno suprime sistemáticamente muchas especialidades consideradas no troncales en las escuelas de formación de maestros, de tal modo que todo el sistema educativo se llene de interinos contratados anualmente.

Después de la promulgación del D.S.04688 del Reglamento del Escalafón del Servicio Educativo, el 18 de julio de 1957 durante la presidencia de Hernán Siles Suazo, todos los gobiernos posteriores se han dedicado a limitarla o adulterarla en su aplicación. Este importante documento es una de las conquistas más importantes del magisterio boliviano porque consagra sus derechos y garantías fundamentales, tales como la inamovilidad en los cargos y el régimen de categorías.

Con las posteriores luchas del sector se ha logrado un sistema de siete categorías con la mejora sustancial en los sueldos básicos del 30 al 150%. Probablemente, esta última conquista ha sido el motivo principal para que los gobiernos de turno, especialmente en los períodos de crisis económica, se empeñen en reducir su aplicación en sectores cada vez más amplios del sistema educativo con la finalidad de reducir el gasto público en materia educativa.

Durante los gobiernos militares, del llamado neoliberalismo y los últimos del MAS, se han ensayado reformas de manera improvisada incorporando al sistema educativo nuevas modalidades, y en los contenidos curriculares, nuevos conocimientos con el fementido argumento de modernizar la educación con la finalidad de ponerla al nivel del desarrollo de los países más avanzados. Sin embargo, no tuvieron el criterio elemental de formar a los maestros que con solvencia pudieran enseñar esos nuevos conocimientos. Se trataba de una característica común en estos gobiernos que, de manera irresponsable y demagógica, han pretendido pasar a la historia como los grandes innovadores sin comprender la naturaleza de la educación, de la crisis por la que está atravesando y las causas de la misma.

Es en este contexto que, acudiendo al mismo Escalafón, el Ministerio de Educación se ha visto obligado a contratar profesionales académicos o elementos con experiencia laboral para llenar las vacancias en Educación Técnica Tecnológica (ITT), en el Bachillerato Técnico Humanista (BTH), en Educación Alternativa y Educación Especial, manteniendo el Escalafón abierto para todos ellos, de tal modo que cuando reúnan todos los requisitos que establece el mismo Escalafón puedan ingresar al sistema educativo.

Existe gente que en muchos años de práctica docente ha adquirido experiencia pedagógica o científica que, en cierta manera, le ha costado tiempo y recursos económicos al Estado. Lo correcto debiera ser que el Estado y la organización sindical desarrollen la política de rescatar a estos recursos humanos, hasta que las escuelas de formación de maestros puedan formar profesionales normalistas con esas nuevas competencias.

Lo grave es que en los últimos años los gobiernos del MAS están cambiando de orientación en sentido de cerrar el Escalafón a los profesionales interinos que no han logrado incorporarse al mismo, y en Educación Técnica Tecnológica están forzando a los que ya se encuentran en el régimen escalafonario a migrar a condición de empleados públicos con el cambio del Registro Docente Administrativo (RDA) al Registro Profesional (RP).

El gobierno ha dispuesto contratarlos por un tiempo determinado (por tres años) y sujetos a una evaluación anual, de tal modo que no puedan acumular años de servicio. Este mismo procedimiento pretenden aplicar con los profesionales académicos y trabajadores con experiencia laboral de las otras modalidades del sistema educativo, con los asimilados al Bachillerato Técnico Humanístico (BTH) en educación regular y alternativa, con los profesionales académicos en educación especial, a pesar de que muchos de ellos han acumulado hasta 10 y 12 años de antigüedad, violentando de manera flagrante el Reglamento del Escalafón.

Es inocultable la pretensión del gobierno de ir reduciendo cada vez más el ámbito de aplicación del Reglamento del Escalafón, de tal modo que sectores importantes del sistema educativo se encuentren fuera de él. Los maestros en esta condición trabajan como consultores en línea sin gozar de ninguna garantía y con sueldos miserables. Con el transcurrir del tiempo, en la línea de reducir cada vez más el gasto público, el gobierno irá suprimiendo sistemáticamente muchas especialidades consideradas no troncales en las escuelas de formación de maestros, de tal modo que todo el sistema educativo se llene de interinos contratados anualmente. Esta es la manera más cínica de destruir esta conquista fundamental del magisterio con la complicidad de las direcciones sindicales que guardan silencio y se resisten a organizar a las bases para defender nuestro Escalafón.

¿Qué se debe hacer ahora con los académicos e interinos cuyos cargos han sido declarados en vacancia? Aplicar correctamente los procedimientos vigentes en las compulsas de méritos, en estricto cumplimiento del Reglamento del Escalafón, para optar a los cargos vacantes, priorizando en las dos o tres primeras etapas a los maestros en función, a los maestros normalistas iniciantes y, en caso de que no haya maestros con el nivel profesional requerido y con pertinencia académica, dar paso a los interinos académicos y a quienes tienen experiencia laboral. La plena aplicación del Reglamento del Escalafón implica que se les garantice la posibilidad de acumular sus años de servicio que les permita acceder al Escalafón Docente, y en ningún caso permitir los contratos por uno, dos o tres años.

Estos contratos tienen la finalidad de impedir la acumulación de años de servicio y cerrarles definitivamente la posibilidad de acceder a los exámenes para ingresar al Escalafón y a los exámenes para lograr la condición de maestros titulares por antigüedad. Aquí radica la trampa que ha urdido el gobierno para convertir progresivamente la educación en profesión libre, llenado todo el sistema educativo con consultores en línea, por lo menos en los conocimientos considerados no troncales, en secundaria, por ejemplo, filosofía, espiritualidades, música, educación física, el BTH, etc.

Como primera tarea debe ponerse en alerta a las bases informándoles sobre los peligros que se ciernen en el presente, en debates, foros, publicaciones de fácil acceso, etc., con la finalidad de prepararlas para la acción conjunta y unitaria en escala nacional. Los dialogadores y amigos de las negociaciones deben dejar de lado sus posturas equivocadas y conciliadoras con un gobierno que, cada vez, se muestra más autoritario y dictatorial.

* Dirigente de la Unión Revolucionaria de Maestros (URMA).