Se generaliza el rechazo a la Gestora Pública
Después de siete años, comienza el traspaso de los ahorros individuales de los trabajadores, de las AFPs a la Gestora Pública y surge una corriente generalizada de rechazo desde diferentes sectores de trabajadores del país. Esta reacción se justifica porque la gente tiene una profunda desconfianza en un gobierno que todos los días muestra incapacidad y una imparable corrupción.
Con mayor razón cuando el Estado se encuentra prácticamente en quiebra y está escarbando plata de todas partes para mantener la precaria estabilidad económica y atender las necesidades sociales más elementales como pagar sueldos, la “renta dignidad” y otras obligaciones.
Los jubilados tienen sobradas razones para creer que Arce Catacora y su pandilla puedan hacer uso abusivo de sus ahorros, sin ninguna garantía de devolución en el futuro. La administración del sistema de ahorro individual de pensiones instaurado por el gobierno neoliberal de Gonzalo Sánchez de Lozada en sustitución del sistema solidario de reparto, constituyó un negocio fabuloso para las AFPs y rentas miserables para los jubilados.
El paso de la administración de estos fondos a la Gestora Pública es presentado por el gobierno como un acto de soberanía del Estado. Pero el problema está en la corrupción de todos los gobiernos de la incapaz y miserable burguesía nativa y particularmente de los gobiernos del MAS.
La Gestora en estos siete años de parasitaria existencia, a la que se le asignó, para justificarla, la tarea del pago de la Renta Dignidad, ha despilfarrado 200 millones de Bolivianos en negociados con dos consultorías fallidas para el desarrollo del software, compra de ambientes para la gestora y pegas para masitas con buenos salarios creando una frondosa burocracia que no hace nada.
El fondo de pensiones en manos de las AFPs ha llegado a acumular 19 mil millones de dólares; es demasiada tentación para un gobierno urgido de recursos.
En bonos del Banco Central, el gobierno ya debe a los recursos de los jubilados seis mil millones de dólares y no cabe duda que la Gestora seguirá metiendo uña a estos recursos para cubrir sus necesidades económicas y hasta políticas como comprar alianzas tal el caso de la línea de crédito que abrió en el Banco Unión con recursos del Fondo de Pensiones en favor de los agroindustriales del Oriente que nunca pagaron.
Los gobiernos burgueses corruptos no son garantía de buena y honrada administración de los recursos sociales, baste recordar cómo desaparecieron los fondos de las Cajas Complementarias en manos de los movimientistas.
Pero, más allá de todo esto, está en cuestión las rentas de miseria de este sistema de ahorro individual. La jubilación es una forma de pago diferido que corresponde que sea financiado por los patrones y el Estado y no un fondo de ahorro individual del trabajador.
Impedir que la Gestora se convierta en “caja chica” del gobierno
Más allá de la retórica rimbombante y vacía de contenido a la que nos tiene acostumbrados el presidente, los trabajadores de la educación urbana de Cochabamba expresaron públicamente sus temores y sus exigencias porque se trata de dar una respuesta inmediata a una medida que compromete el futuro de miles de trabajadores activos y jubilados del país.
“Expresamos nuestros temores porque el gobierno desesperadamente, después de haber demostrado total incapacidad durante varios años para ejecutar esta medida y de haber mantenido una burocracia bien pagada costa de los ahorros de los trabajadores, recién ahora se empeña en tener bajo su control total los recursos de la capitalización individual. Resulta inocultable el interés que tiene en echar mano a nuestros ahorros con la finalidad de cubrir sus obligaciones sociales y de otra naturaleza en momentos en que el Estado se ha tornado insolvente porque gasta más de lo que produce. En este sentido, denunciamos que el actual gobierno ha promulgado el D.S. 4716 disponiendo de las utilidades provenientes de las inversiones y préstamos de nuestros ahorros. También expresamos nuestros temores porque los fondos de capitalización individual pasen a manos de un gobierno incapaz y corrupto en extremo para ser manejados sin el control de parte de los interesados que somos los trabajadores”, manifestó la Federación de Maestros Urbanos de Cochabamba.
Frente al silencio servil de los actuales dirigentes de la COB, los trabajadores de educación urbana llamaron a los trabajadores de los diferentes sectores a cerrar filas para defender los ahorros exigiendo su derecho de administrarlos colectivamente bajo el régimen del control obrero.
Se debe luchar por volver al sistema de reparto solidario con aporte patronal y estatal y con control obrero colectivo a fin de impedir la corrupción, y por una jubilación con el 100% del salario del trabajador.
La Federación convoca a Conferencia Especializada
El gobierno pretende echar mano del dinero de las AFPs y de la seguridad social

