Federación de Trabajadores de Educación Urbana La Paz – FDTEULP

La movilización del magisterio pone en jaque al gobierno y a la burocracia sindical

En un contexto de gran agitación social, la movilización del magisterio podría proyectarse como factor aglutinante de todos los sectores afectados por la agudización de la crisis económica. El ministro de Educación, Edgar Pary, focaliza entre sus principales enemigos al trotskismo, que desde el seno del magisterio le está causando muchas molestias y sinsabores.

Por la incapacidad del Ministerio de Educación, que no respondió oportuna y adecuadamente al pliego petitorio presentado por el sector, más de un millar de marchistas de las 31 federaciones departamentales y regionales afiliadas a la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB) se movilizaron del 6 al 10 de marzo en La Paz, reforzados por el poderoso magisterio paceño.

La movilización del magisterio se desarrolló en un contexto político de gran tensión social debido a la agudización de la crisis económica, a la caída del valor de compra de los sueldos e ingresos de los sectores independientes y a una virtual devaluación del peso boliviano por la subida del dólar.

Empiezan a movilizarse los mineros exigiendo que la Empresa Nacional de Fundiciones pague las cuantiosas deudas que tiene con Huanuni y Colquiri; y los fabriles, afectados por despidos y reclamando salarios y beneficios sociales adeudados por sus patrones. Se nota mucho malestar en los sectores cuentapropistas y profesionales de la salud, y existen síntomas de la incorporación a la lucha de los productores de coca de La Paz.

En un contexto de agitación social, la movilización del magisterio podría proyectarse como factor aglutinante de todos los sectores. Los maestros del país están decididos a recurrir a la acción directa para arrancar al gobierno sus reivindicaciones más sentidas.

El gobierno y la burocracia sindical pro oficialista crearon una corriente al interior de la movilización de la última semana, en sentido de precipitar acuerdos orientados a desviar los principales objetivos de la lucha por otros totalmente tangenciales, con el argumento de que sólo hay que pedir lo que el gobierno es capaz de dar. Sin embargo, la corriente revolucionaria (URMA) se apoyó en las bases radicalizadas para impedir que los conciliadores desmonten la movilización y capitulen como siempre.

Para URMA, el objetivo económico debe ser el eje articulador de todas las otras reivindicaciones que, en última instancia, están ligadas a arrancar al gobierno un incremento sustancial del presupuesto educativo para crear ítems suficientes y saldar la deuda histórica que se arrastra desde hace muchos años.

URMA reivindica el derecho democrático que tienen los alumnos a acceder a los nuevos conocimientos producto del desarrollo de las ciencias y de la cultura; el gobierno tiene la obligación de introducir estos conocimientos con ítems propios y con docentes formados con pertinencia para impartirlos.

Uno de los objetivos de la lucha es impedir el cierre de unidades educativas y cursos paralelos so pretexto de la baja matriculación de alumnos (optimización y racionalización de ítems). También se exige dotación de infraestructura, mobiliario y material didáctico para lograr una mejor calidad en la educación. El magisterio urbano nacional también exige el respeto pleno del Escalafón del Servicio Educativo en todos los niveles y modalidades del sistema educativo nacional.

En la plataforma de reivindicaciones figura también el incremento de sueldos de acuerdo a la canasta familiar; jubilación con el 100% del sueldo del trabajador activo; por una gestora en manos de los trabajadores que funcione bajo el régimen del control obrero colectivo; defensa de los bonos que todos los días pretende eliminar el gobierno; ascenso automático para el personal docente y administrativo; ascenso a categoría mérito para el personal administrativo y de servicio, y pago de todas las horas ad-honorem.

Pary, espadachín sin espada

Se han abierto por lo menos dos flancos de orientaciones opuestas, de sectores que rechazan la aplicación de la malla curricular modificada por el Ministerio de Educación. El más sólido, por su argumentación pedagógica, política y económica, viene desde las corrientes revolucionarias del magisterio urbano; al lado opuesto está el frente derechista y conservador encabezado por las iglesias católica y protestante, seguidas por las expresiones políticas de la vieja derecha (Comunidad Ciudadana, CONADE, etc.).

La oposición revolucionaria a la malla curricular exige el cumplimiento del derecho democrático que tienen los alumnos de acceder a los nuevos conocimientos, incorporados al currículo educativo con carga horaria propia que se traduzca en nuevos ítems destinados a maestros normalistas formados para enseñar esos conocimientos, hecho que implica un aumento en el presupuesto educativo.

La corriente revolucionaria rechaza todo intento de aplicar una suerte de flexibilización laboral en materia educativa (cargar con más trabajo al maestro manteniendo los mismos sueldos de hambre), pretendiendo que los maestros asuman la responsabilidad de hacerse cargo de la enseñanza de los nuevos conocimientos usando las horas destinadas a las materias instrumentales como matemáticas, lenguaje, ciencias sociales y ciencias naturales, intento que terminaría provocando una monstruosa improvisación y un mayor deterioro de la calidad de la educación. Se rechaza también toda pretensión gubernamental de engañar a la población con el cuento de que se está modernizando la educación con la incorporación de nuevos conocimientos, vulgarizando en extremo la enseñanza de los mismos.

Por su parte, el flanco conservador y derechista hace hincapié en su rechazo a la incorporación de la ideología de género, interpretando de manera subjetiva, impregnada de obscurantismo religioso, algunos planteamientos del gobierno en este tema, como por ejemplo estimular las tendencias homosexuales desde los niños y niñas de primaria, o abordar temas del placer y displacer como si todo se redujera al fenómeno sexual.

Por otra parte, concordante con la posición del fraude durante la eclosión social de 2019, la derecha censura que el currículo incorpore, de manera abusiva, la teoría del golpe de Estado como si fuera ya una verdad histórica, con la finalidad de mentalizar ideológicamente a la juventud.

Es obligación de la tendencia revolucionaria diferenciarse nítidamente de esta corriente porque su misión es desarrollar la política revolucionaria del proletariado en el seno de la clase media y, particularmente, de la juventud con la finalidad de preparar las condiciones políticas para la futura alianza de obreros, campesinos y la clase media empobrecida de las ciudades, como condición indispensable para la revolución obrera.

Es en el contexto de este debate ideológico que el políticamente limitado ministro de Educación, Edgar Pary, se encuentra dando estocadas a ciegas a unos y a otros: pero, su instinto de indígena conservador y servil lo empuja a focalizar entre sus enemigos al trotskismo, que desde el seno del magisterio le está causando muchas molestias y sinsabores.

El contestón irreverente José Luis Alvares, dirigente del combativo magisterio paceño, se ha convertido en el blanco de sus ataques faltos de sustento teórico y sensibilidad política, burdos en extremo que, lejos de dañar al oponente, lo convierte en un gigante frente a su insignificante existencia.

Tomado de Masas N. 2734.