Federación de Trabajadores de Educación Urbana La Paz – FDTEULP

Multitudinarias asambleas populares en La Paz y Sucre tapan la boca del ministro Pary

La movilización ha llegado a su punto más alto con las asambleas populares por la defensa de la educación fiscal en Sucre y La Paz, multitudinarias concentraciones que han convocado principalmente a padres de familia y a otros sectores obreros, profesionales y sociales. Sin embargo, aún falta incorporar a las capas más rezagadas del magisterio y superar el obstáculo de la burocracia sindical para que la movilización del magisterio se convierta en una movilización popular y fuerce al movimiento obrero a asumir su papel de dirección de la nación oprimida, rompiendo el cordón umbilical que aún le une al gobierno.

Sólo las masas movilizadas y radicalizadas pueden superar los obstáculos que encuentran en el camino. En el caso del magisterio, sobre todo en sus capas más rezagadas, aún persiste el miedo a los descuentos y a las amenazas de las autoridades; los efectos de las movilizaciones que se dan a diario y las grandes concentraciones de los últimos días, están ganando terreno en la lucha que se está dando en la conciencia de las masas entre la necesidad de la movilización y la inercia conservadora.

El gobierno se empeña en efectivizar los descuentos por los días de paro precisamente porque busca amedrentar a los maestros con la finalidad de quebrar la movilización. Esta medida inmoral, porque utiliza el hambre de los maestros y de sus familias como arma represiva, puede tener un doble efecto en las bases: generar más bronca y radicalidad en los sectores ya movilizados y acentuar el miedo en aquellos otros que aún no se han incorporado a la lucha que, por el desarrollo de los acontecimientos, están siendo cada vez más minoritarios.

Lucha unitaria con todos los sectores

Unir a los otros sectores a la movilización del magisterio implica la necesidad de elaborar una plataforma de reivindicaciones que englobe los intereses de todos. La lucha unitaria no se forja en torno al romanticismo de la unidad por la pura solidaridad; las masas se movilizan por la satisfacción de sus necesidades materiales.

Algunos maestros y gente que pasa por la calle que no entienden por qué el magisterio reivindica el derecho al trabajo seguro y permanente de los padres de familia, el derecho a sueldos e ingresos que cubran las necesidades de la familia, el respeto de los beneficios sociales permanentemente conculcados sobre todo en este período de crisis económica, el derecho a la salud gratuita para los bolivianos y el respeto a la seguridad social de largo plazo manoseada por la politiquería masista, etc. Les parece que reivindicar estas necesidades de los otros sectores enturbia y debilita los objetivos de la movilización del magisterio.


No olvidar que la lucha presente del magisterio por el incremento del presupuesto educativo va a resolver muchos problemas de la educación como la falta de ítems para el crecimiento vegetativo de la población escolar y para cubrir la deuda histórica de muchos años, la dotación de infraestructura y equipamiento adecuados para el desarrollo curricular, la posibilidad de mejorar los miserables sueldos del magisterio y atender las reivindicaciones sectoriales como el derecho a la categoría al mérito para el sector administrativo y de servicio, etc., se refieren a salvar en algo lo poco que queda de la calidad de la educación.

No puede preservarse la calidad educativa con padres de familia sin fuentes de trabajo y sin sueldos; no se puede hablar de calidad educativa con niños y jóvenes hambrientos y desnutridos que están obligados a ganarse el pan del día haciendo las actividades más inimaginables, con familias que se encuentran al borde de la disolución como consecuencia de la agudización de la crisis económica, con niños abandonados por sus progenitores haciendo vida de calle, etc.

De esta manera, la lucha del magisterio por sus reivindicaciones forma parte unitaria de la lucha de los padres de familia, de los trabajadores en general, de las inmensas masas de cuentapropistas, todos ellos buscando satisfacer sus necesidades inmediatas. Éste es el fundamento de la necesidad de la lucha unitaria con los padres de familia y con los otros sectores de trabajadores y de la población.

Necesitamos alumnos bien alimentados y protegidos por sus padres para poder mejorar la calidad de la educación. Lo demás, como el discurso masista en boca del incapaz Ministro de Educación, es pura demagogia.

En su desesperación por descalificar la movilización del magisterio, la mente delirante del ministro Pary recurre al manido argumento de que dentro del movimiento magisteril hay gente involucrada con el supuesto «golpe de Estado» de 2019.

La alusión al relato del «golpe de Estado» es una constante cantaleta que la repiten todos los ministros de Estado como parte de una estrategia que busca implantar en la mente de la población que en 2019 hubo una “ruptura del proceso democrático”, para ello no dudaron ni un instante en introducir ésta malsana intención en los textos de estudio del Ministerio de Educación.

La desesperación de los masistas ha llegado al extremo de hacer circular por las redes sociales una burda y absurda mentira contra el dirigente más destacado de la lucha del magisterio, José Luís Álvarez, acusándolo de que habría recibido nada menos que 80.000 dólares de un tal Von Vacano del gobierno norteamericano interesado en el litio boliviano.

El patético ministro ya no sabe que más inventar contra la dirigencia honesta del magisterio urbano paceño. Sólo atina a relucir su condición de calumniador, difamador de la poderosa movilización de los maestros y padres de familia.

Movilización en ascenso

Las debilidades del paro de 48 horas fueron superadas por las grandes movilizaciones de las bases. Se acentúa la perspectiva de la generalización hacia los otros sectores, principalmente a los padres de familia. Urge la necesidad inmediata de unir a todos los oprimidos y explotados en torno a un pliego único nacional.

La movilización actual del magisterio se está dando en el escenario de un creciente malestar social producto de la profundización de la crisis económica. Después de escaramuzas anteriores protagonizadas sólo por sectores de la vanguardia, ahora se incorporan capas más amplias de las bases planteando el objetivo central del incremento del presupuesto educativo, movilización que pone al desnudo la incapacidad del gobierno para atender las necesidades más elementales de la educación y del magisterio.

Los maestros movilizados, chocando en las calles con una dura represión policial, rápidamente dan saltos en el desarrollo de su conciencia; poco a poco llegan al convencimiento de que se encuentran frente a un Estado y a un gobierno políticamente agotado y económicamente quebrado.

Sin embargo, sienten la urgencia de resolver los problemas cotidianos de la educación y son conscientes de que, si no se salva este estado calamitoso del sistema educativo, se profundizará el agravamiento de sus condiciones de vida y de trabajo; sienten en carne viva que se marcha a la destrucción de la educación fiscal y gratuita que compromete seriamente a la supervivencia de sus conquistas sociales, económicas y profesionales.

Tomado de Masas N. 2738.