Luchar por una Gestora autónoma con control obrero colectivo
Los trabajadores debemos luchar por una Gestora con representación obrera mayoritaria, bajo un régimen del control obrero colectivo, con delegados elegidos directamente por las bases que no reciban estipendio alguno, que ganen el sueldo de un trabajador de mano de obra calificada y que sean revocables en cualquier momento.
- FDTEULP plantea que los trabajadores administren la Gestora con control obrero colectivo
- Las ganancias de la Gestora no beneficiarán a los aportantes
- Resoluciones de la primera Conferencia Departamental especializada de Seguridad Social
Cómo preservar los ahorros de los trabajadores de la voracidad irresponsable de un gobierno desesperado de rascar la plata de donde sea para salvar sus compromisos sociales y financieros es un problema coyuntural de la etapa de agonía del capitalismo, que pone en riesgo la seguridad de los trabajadores en su tercera edad.
Nuestra respuesta al problema de la seguridad social va más allá, y consiste en disputarle al Estado burgués y a los empresarios el tamaño de la plusvalía que le exprimen al trabajador. Planteamos que es obligación del empleador garantizar a sus dependientes, en su vejez, sueldos de pago diferido que debe acumular el empleador durante toda la vida productivamente útil de la fuerza de trabajo y que se traduzcan en rentas que cubran todas sus necesidades vitales. Estas rentas, igual que los sueldos y salarios, deben incrementarse en la misma proporción que suben los precios de los artículos de consumo (escala móvil de rentas).
La creación de la Gestora Pública del Seguro a Largo Plazo en manos del gobierno significa poner el destino de los trabajadores no sólo en manos de un gobierno incapaz para manejarlo correctamente y garantizar una buena rentabilidad que redunde en la mejora de las miserables rentas que perciben; también significa poner los ahorros de los trabajadores en manos de un gobierno corrupto en extremo que ha desfalcado millones de dólares a las arcas del Estado.
Corresponde responder al problema crucial de cómo se garantiza que el fondo de capitalización individual, que rebasa los 23 mil millones de dólares, no se esfume en manos de Arce Catacora y su pandilla.
El Decreto Supremo 2248 dice que la Gestora es una “empresa pública, nacional, estratégica con autonomía de gestión administrativa, financiera, legal y técnica…”. Se entiende que del Estado; pero, la misma norma legal señala que se encuentra bajo tuición del Ministerio de Economía y Finanzas, a través del Viceministerio de Pensiones y la Autoridad de Pensiones y Seguros (APS), quienes son los encargados de fijar las políticas generales de la seguridad social, sus mecanismos de funcionamiento, las inversiones, etc..
La Gestora es apenas un organismo operativo que debe pagar rentas a los jubilados, los bonos Juana Azurduy de Padilla, la Renta Dignidad, ejecutar préstamos a las empresas productivas y al gobierno en el marco de las políticas trazadas por el Estado.
De esta manera, la Gestora le permite al gobierno tener el control total de la plata de los ahorros de los trabajadores como una caja chica de libre disponibilidad para cubrir sus necesidades emergentes de la crisis económica, sin ninguna garantía de su rentabilidad y de su recuperación, sin ninguna fiscalización de los dueños de la plata. Como algún dirigente sindical ha dicho, es como poner el queso al cuidado del ratón hambriento.
La respuesta de los trabajadores debe ser luchar por una Gestora realmente autónoma del Estado burgués y de su gobierno, con un directorio con representación obrera mayoritaria, bajo un régimen del control obrero colectivo con delegados elegidos directamente por las bases. Para evitar su burocratización, éstos no deben recibir estipendio alguno, ganar el sueldo de un trabajador de mano de obra calificada y ser revocables en cualquier momento, si surgen dudas de su honestidad en el desarrollo de sus funciones como fiscalizadores a nombre de las bases.
El Directorio de la Gestora debe fijar las políticas generales del manejo de los ahorros de los trabajadores, fijar los marcos de la política de los préstamos que garanticen la rentabilidad de los mismos y la sostenibilidad del pago de las rentas a largo plazo. Toda esta política de funcionamiento de la Gestora debe ser de conocimiento y fiscalización de las bases. La parte operativa técnica debe estar en manos de recursos humanos calificados y adecuadamente remunerados para cumplir a cabalidad las políticas fijadas por el Directorio.
De esta manera, la clase obrera puede subordinar a los técnicos y a los recursos de la ciencia a su política. Se trata de un ensayo de cómo el futuro Estado obrero, al principio, debe usar la ciencia y la tecnología al servicio de su perspectiva revolucionaria.
Tomado de Masas N. 2719.
