Federación de Trabajadores de Educación Urbana La Paz – FDTEULP

La instrumentalización de la interculturalidad en Bolivia

(Santos Diamantino *).- Bolivia tiene una legislación de avanzada en cuanto a interculturalidad, pero de aplicación confusa y contradictoria. La interculturalidad fue instrumentalizada por el discurso político, desconociendo aspectos de la realidad positiva como consuetudinaria.

La interculturalidad en Bolivia es un debate aún no cerrado. Temas como la otredad, la nostridad, la taxonomización externa del sujeto, los procesos de educación inconclusos, la configuración del ser humano en la cultura, la relación aparente entre culturas, la concepción de Estado Plurinacional, la disimulada integración del indio al Estado, no se resolvieron y aun hieren en la profundidad del ser humano ubicado en estas tierras.

Introducción

Repensar una idea debe ser el primer paso de la investigación y transmisión de conocimientos. La misión del académico es llevar a quien se está formando a la reflexión (1), a la crítica (2) y a autocrítica. (3) La provocación la otredad es requisito fundamental en la construcción académica. En la emisión de una idea se configuran valores, formas de pensar, ver y sentir el mundo. Por ello se requiere cuidado en los datos etnográficos y en la metodología de investigación. La otredad en la investigación social se convierte en nostridad por la observación participante. El punto de partida “es el hombre concreto que está frente a mí, in-contra –origen del término encuentro–, con el cual puedo o no relacionarme y con el cual puedo tener un encuentro ya dilectivo, ya conflictivo.” (Campana, 2010).

Tomando en cuenta este aspecto, la educación asume un rol importante en la formación humana, ya que comprende procesos endógenos y exógenos. No obstante, la educación tal como la percibimos hoy tiende a clasificar lo que observa a simple vista, lo que crea a partir del discurso o de la coyuntura política; aquí se comprende al ser humano desde esa emisión, esa externalidad, desde ese ser empírico y luego racionalista, o a la inversa. A la otredad (Silva, 2008) difícilmente se lo conoce desde el “ser” (4), se lo conoce desde la apariencia (5) (Alcorta, 1961).

La educación es un proyecto procesual: responde a un proceso histórico. Es un referente “intencional”. Desde el lugar donde uno se ubique ese referente es aparente y externo (Cegarra, 2012), coadyuvado por la lengua (6) y la lengua por el pensamiento. (7) Todo resultado es emitido desde esa externalidad, por lo que a veces se obstaculiza el diálogo.

Lo intercultural (8) (Rodriguez, 2012) en el concepto boliviano, está remozado de este tipo de conocimiento; a partir de ello se da un proceso de comunicación e interacción entre personas “aparente”, grupos y colectividades, en donde no se permite que un grupo cultural esté por encima del otro, sino se favorece la integración y convivencia entre culturas, pero ya de fondo hay una taxonomización cultural.

Lo aparente es un dato, un indicador, de todo un país. No por nada los periodistas argentinos de fútbol nos dicen el país andino, cuando somos Ande, Chaco y Amazonía. (9) No hacemos nada por profundizar estos aspectos. Todos los gobiernos publican resultados desde la externalidad, de ahí los errores, sobre todo en la operatividad o aplicación de políticas públicas (10) en lo educativo y cultural.

Ciertas condiciones que requiere la interculturalidad no están dadas. La hermenéutica de política educativa indica la importancia de un presupuesto de escuelas y maestros, de gratuidad, accesibilidad económica, material y geográfica; pertinencia del currículo y oferta educativa de acuerdo a contextos y poblaciones específicas.

Según estos indicadores no existen condiciones para pensar un aparato intercultural en la educación boliviana: se coexiste pero no se convive – hago referencia al pensamiento multicultural- (Villodre, 2012). Se ingresa indirectamente en una segregación cultural. Pensemos en un sector –aymara, quechua o guaraní-, que somete a culturas minoritarias poblacionalmente. Es el desafío del Estado Plurinacional entender esta realidad y proponer una solución a ello.

Bolivia ya no vive tiempos de integrar al indio o indígena al Estado, “integrarlo como ciudadano por la vía de la asimilación, la cual implica que el indígena debía dejar de serlo y convertirse en campesino y mestizo como condición para ser integrado a la nación” (Bengoa, 2000). Pero, es problema aún no resuelto por el mismo Estado boliviano sobre todo en temas de política pública. Algunos intelectuales lo cuestionan, pero se quedan en eso, “un problema a resolver”.

Afirma Bengoa (2000) que si se adecuen a la realidad de manera forzosa (colonización directa) habrá pérdida de valores, costumbres, lengua, pues se obligará asumir la realidad, “dominante”. Bolivia en sus siglos XIX y XX mantuvo esta forma de proceder. Según Edwin Cruz Rodríguez; “Después de los criollos vinieron los liberales y positivistas de la segunda mitad del s. XIX, tras ellos el indigenismo en el s. XX, institucionalizado con programas desarrollistas y populistas de mediados de siglo. Sólo muy tardíamente, durante los años noventa, se reconocería el carácter pluricultural de estos Estados.” (Rodriguez, Estado Plurinacional Intercultu-ralidad y Autonomia Indigena: Una reflexion sobre los casos de Bolivia y Ecuador, 2013).

La idea de este tiempo pasa por el reconocimiento de diferencias y prioridades a nivel regional, de sus propias categorías de identificación. Por eso la luchan por la autodeterminación aun en este Estado “Plurinacional” que según intelectuales del MAS va acorde a la Declaración de la ONU sobre derechos de los pueblos indígenas (2007), afirmando que éstos son iguales a los demás pueblos y reconociendo el derecho de todos a ser diferentes, considerarse a sí mismos diferentes y a ser respetados como tales” (AA.VV, Marzo de 2008).

Existe la necesidad de que estos elementos sean tomados en cuenta y que se desemboque en estructuras políticas, económicas y sociales, sobre todo en el derecho a sus tierras, territorios y sus recursos, pues cuando hablan de autogobierno piden controlar los acontecimientos que a ellos y a sus tierras les afectan.

Según Silvia Rivera en Oprimidos, pero no vencidos (1986), lo plurinacional en el Estado boliviano está ya en la Tesis Política de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), para reivindicar formas tradicionales de gobierno, derechos colectivos, autonomías territoriales y otros. Esa idea implicaba reconocer en Bolivia distintos pueblos indígenas con sus propias formas de autogobierno. Esto no implica quebrar el Estado en mini Estados, sino, reconocer la diferencia cultural en el Ande, Amazonía y Chaco, observando espacios de autonomía, que faciliten un proceso intercultural (Walsh, 2009).

La interrogante en el discurso académico es cómo concebir un Estado en estos tiempos. Se construyó un país en base a la exclusión de los indígenas y se recomienda reparar y superar daños. La Constitución Política del Estado de 2009 “establece que en el nuevo modelo de país los pueblos indígenas tendrán una profunda participación civil, política y económica. Para que nunca más seamos excluidos.” (Nueva Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia, 2009).

La actual CPE plantea un Estado basado en el respeto e igualdad. El tema es pasar de la letra a la realidad. Existen en el papel principios filosóficos que si no se materializa son vanos. Al repensar el Estado, el primer paso –por lo menos en el discurso- es el reconocimiento de la identidad de los pueblos, la diversidad de la sociedad y la igualdad cultural. Estos tres conceptos están reflejados en la Ley Avelino Siñani Ley Nº 070. En ella, Bolivia ha tratado de seguir el concepto de interculturalidad.

En 2009 Mónica Soriano (11) afirmaba: “Hablar de interculturalidad es también hablar de democracia cultural”. La actual CPE ha introducido este tema en áreas como salud, educación, justicia, derechos humanos. En su discurso en la plenaria de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Soriano explicó: “creemos en una educación donde no se quiera ser el mejor, sino simplemente ser uno mismo” o “donde no se busque tener más, sino simplemente lo necesario”.

Para ella “no es posible forjar una interculturalidad madura y sostenible sin antes comprender al menos cuatro aspectos sustanciales: Identidad, Complementariedad, Consenso y Equilibrio”. Asumir valores, raíces, historia, costumbres es el reto para poder construir una identidad basada en las propias cualidades, subrayó Soriano. (12) No se puede seguir con incomunicaciones como en épocas de la dictadura (1971-1982), con superposición de ideas, intolerancia, actitudes que coadyuven a la desintegración o una educación que no genere respeto a la diversidad.

Los principios citados ayudan a construir un país intercultural y puede generar en la educación boliviana, pluralidad de pensamientos que coadyuven a la consolidación del Modelo Educativo, Socio Comunitario y Productivo (Aguilar, 2014) que se trabaja desde el año 2010. Las anteriores autoridades presentaban ese modelo como construcción social, histórica, participativa, revolucionaria comunitaria, colectiva y democrática. Aunque en la práctica ello es muy discutible.

El meollo está en la aplicación, socialización, transmisión y reelaboración de la cultura. La educación en este tiempo tiene nuevos retos, marcados por el hegemonismo económico y por el pensamiento postmoderno. Un modelo económico (13) que según analistas de Bolivia trae desigualdades (14), provocando migraciones, pobreza, etc., que afecta los cimientos de la educación intercultural. De ahí la importancia de buscar una nueva alternativa.

En Bolivia y en Latinoamérica surgen nuevas concepciones de interculturalidad. (15) Se abren nuevos debates a nivel político, económico, social y cultural. Quienes supieron diferenciarse fueron los pueblos indígenas (16), mostrándose algo distintos al mundo de la ciudad, como del pensamiento post moderno (17) de occidente. Esta labor se cumplió sustentándose en lo empírico, en su diversidad y heterogeneidad; destruyendo de alguna manera, el mundo homogéneo propuesto por occidente, introduciéndose conceptos como el de multiculturalidad, pluriculturalidad, etc.

A nivel del derecho positivo la vocación intercultural en Latinoamérica y Bolivia tiene asidero educativo en la Declaración Universal de los Derechos Lingüísticos (18) (1996). Pero, adaptarlas al medio social donde uno vive es complejo.

Lo más relevante:

  • Las reformas y modificaciones en los sistemas educativos deben tomar en consideración los requerimientos derivados de la incorporación y presencia continuada del alumnado indígena. Deben incluir en sus objetivos prioritarios el desarrollo curricular partiendo de saberes y cosmovisiones de sus pueblos y el respeto a lenguas originarias —educación intercultural bilingüe. Para ello, resulta imprescindible el trabajo interdisciplinario entre agentes socioeducativos y disponer de conocimiento preciso y detallado de las características específicas de este alumnado, su entorno sociocultural, lenguas de referencia y circunstancias de su incorporación al sistema educativo.

Elementos a rescatar: los requerimientos de enseñanza y objetivos deben partir de la realidad del ser humano, donde vive y es (intra-culturalidad). No obstante, no debe ser un círculo cerrado y tomar en cuenta otras realidades para que el estudiante conozca otras perspectivas que podrían serle de utilidad, como, por ejemplo:

  • El establecimiento de medidas compensatorias y de apoyo real para garantizar una educación de calidad en equidad, preñada de solidaridad y justicia, teniendo en cuenta la pobreza extrema tan a menudo asociado a estas culturas.
  • Promocionar la elaboración y difusión de reflexiones pedagógicas, experiencias y materiales didácticos que ayuden la función intercultural docente, e incidan en la formación inicial y continua del profesorado.
  • La incorporación real de la interculturalidad como referencia y eje transversal en todas las áreas de conocimiento.

Otros elementos son los valores culturales, económicos, sociales, políticos; los materiales, sus elaboraciones y reflexiones, que deben partir desde la realidad del estudiante. Todo esto motivará al desenvolvimiento del estudiante, su toma conciencia y reconocimiento como algo en constante construcción (Villodre, 2012). En el caso boliviano, a priori la educación como política pública, parecen no estar a la altura de las exigencias de los pueblos indígenas y sus derechos, tantas veces negados (Merino, 2010, pág. 8)

Esto se fundamenta en que sólo se piensa en lo cuantitativo (Educacion, 2014). Los estudios muestran indicadores socioeconómicos generales sobre el índice de desarrollo humano, niveles de pobreza, urbanización y recursos públicos asignados a la educación. No así en lo cualitativo. No existe un estudio que indique el índice de calidad educativa en Bolivia. Para invertir más dinero en educación, se tendría que partir de ideas como el requerimiento de estudiantes indígenas que viven en su medio, ir a todos los rincones de Bolivia viendo y sopesando lo que se tiene, y cómo mejorarlo. Pero para eso “no hay presupuesto y tiempo.” (19) En Bolivia se prioriza la cantidad de estudiantes que entran a las instituciones de educación y no así la calidad que dichas instituciones.

Por ello en Bolivia la interculturalidad es un debate abierto. La relación entre culturas aun no es idílica (Xabier Albó, Fernando Galindo, 2012). La interculturalidad fue instrumentalizada por el discurso político, desconociendo aspectos de la realidad positiva como consuetudinaria. Según la Socióloga Isabel Mamani Subirana (20): En las últimas décadas el concepto de interculturalidad ha promovido la consolidación de políticas públicas descritas a continuación:

El año 1991, el Estado ratificó el Convenio OIT 169, a favor de pueblos indígenas.

En 1994, la Constitución Política del Estado reconoció al país como Multiétnico y Pluricultural, fortaleció el nivel municipal con la Ley de Participación Popular e inició la “Educación Intercultural Bilingüe”.

En 1996 la Ley del Servicio Nacional de Reforma Agraria (INRA) define igualdad de entre hombres y mujeres en la distribución, administración, uso, aprovechamiento y tenencia de la tierra.

En 1997, la Ley de Reforma y Compensación al Régimen electoral, (Ley de Cuotas), establece que al menos el 30% en listas de diputados plurinominales debe estar compuesto por mujeres. Introduce además el criterio de alternabilidad.

En 2004 se promulga la Ley de Agrupaciones Ciudadanas y Pueblos Indígenas, aceptando la participación de los pueblos indígenas en las elecciones municipales, prefectorales y generales.

En 2009 se conforma el Pacto de Unidad con el fin de trabajar la nueva CPE.

En 2009 se promulga la Nueva Constitución Política del Estado Plurinacional (CPE). Su Articulo 1 menciona: “Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país”. El Artículo 98 indica: “La diversidad cultural constituye la base esencial del Estado Plurinacional Comunitario.

En 2010, la Ley Marco de Autonomía y Descentralización “Andrés Ibáñez” incorpora las autonomías indígenas originarias campesinas.

¿Cuánto hemos avanzado? pregunta Isabel Mamani. Bolivia muestra resultados no agradables. Viendo las ciudades receptoras de población (La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Beni, Pando) y analizando la oferta académica en área rural, muchas unidades no llegan ni a secundaria calidad de infraestructura, son disponibilidad de servicios básicos, limitadas en la utilización de recursos pedagógicos en aula. Además, es costumbre recurrir al interinato para cubrir vacancias en el área rural, cuando aumentan los egresados en las Normales Superiores. El Estado no resuelve el problema de los Ítems y del salario docente.

Pero el discurso no cambia: “estamos en proceso de implementación del modelo educativo sociocomunitario productivo” (IIPP, 2012). En los currículos regionalizados se desconoce si hubo avances reales. Se necesita un trabajo de campo para conocer el papel de los Consejos Educativos de los Pueblos Originarios en la construcción de currículos regionalizados.

Es urgente recuperar y potenciar conocimientos y saberes propios, reflexionar su transmisión en las aulas, recuperar vivencias, experiencias, desde el estudiante y la comunidad. A partir de ahí transformar la escuela en un espacio comunitario, donde se articulen saberes, pedagogías indígenas, planteando propuestas educativas desde sus cosmovisiones.

Desde 1994, incluso antes, se ha luchado por introducir en la educación el saber ancestral. (21) Pero, en las aulas los docentes lo olvidan. Algunos provenientes del campo lo soslayan por miedo a ser discriminados. Esa incapacidad se ve en serios problemas al equilibrar ambos lados. El educar no sólo es una profesión, sino una forma de vida que guía el andamiaje de la humanidad. La recomendación es incorporar rasgos culturales, propios como foráneos.

La diversidad en la educación necesita un compromiso entre teoría y práctica. Es importante la interculturalidad no como discurso, sino como razonamiento real que permita mejor convivencia: “descubre la identidad ajena y a la vez nos hace redescubrir la propia, y ambas son experiencias valiosas por sí mismas […] El diálogo intercultural es también un diálogo intracultural. Refleja la relación de cada cultura consigo misma.” (Bilbeny, 2002, pág. 180) La interculturalidad sólo tiene sentido cuando el otro existe en la mente de uno.

El conocimiento del próximo, del otro, lleva a otro tipo de valoraciones, fomenta el diálogo, genera instrumentos creativos, se recupera la tradición oral, se conocen contextos y sus generaciones. Ayuda al currículo, a la interdisciplinariedad, al espíritu crítico (Freire, 2002), a la curiosidad epistemológica. Para ello, es imprescindible interconectar nociones como cultura, sociedad, economía, política, lenguaje, educación. Bolivia es país plurinacional, intercultural, de pluralismo cultural y lingüístico. (22) De ahí la importancia de la interculturalidad (E. Vila, 2005).

Dos nociones importantes en esto son la “interdependencia y la reciprocidad”. Las culturas en Bolivia no son cerradas. Lo demuestra el espíritu del aymara ubicado en el oriente, en el Chaco o en el mundo quechua, guaraní. Allí se nota su capacidad de adaptación a todo medio social y cultural. Las culturas que se encierran son condenadas a la desaparición. Esta es la razón para seguir reflexionando y debatiendo entorno a la pedagogía intercultural.

Notas

1 Proceso que permite pensar detenidamente en algo con la intención de sacar algo.

2 La capacidad de discernir, analizar, separar, en palabras comunes tener un criterio.

3 La capacidad de distinguir los propios defectos y de enfrentar, proponerse hacer lo mejor posible para que esto no se sigan repitiendo.

4 La capacidad de autodefinirse. Es aquello que trasciende, y rebasa todos los entes, sin ser él mismo un ente.

5 Conjunto de características o circunstancias con que una persona o una cosa se aparece o se presenta a la vista o al entendimiento

6 Sistema de comunicación verbal y escrito, dotado de convenciones y reglas gramaticales, empleado por las comunidades humanas con fines comunicativos.

7 Formación de ideas y representaciones de la realidad en la mente de uno, relacionando unas con otras.

8 Es el proceso de comunicación e interacción entre personas y grupos con identidades culturales específicas. Favorece el diálogo, la concertación, integración y convivencia.

9 Reportaje de REPAM Red Eclesial Pan Amazónica.

10 Fuente Periódico Digital ERBOL, jueves 25 de septiembre de 2014. “La interculturalidad en Bolivia en la práctica genera más exclusión y aislamiento”. http://www.erbol.com.bo/noticia/cultura25092014/

11 Ex vicecanciller de Relaciones Exteriores en la época de canciller de David Choquehuanca.

12 Periódico la Jornada, Bolivia: “Interculturalidad” como forma de democracia cultural, jueves 8 de octubre de 2009. http://www.jornadanet.com/Hemeroteca/ n.php?a=38256-1&f=20091008 rescatado 2 de marzo de 2016.

13 La investigación “Rethinking Earnings Determinants in the Urban Areas of Bolivia”, denota un estancamiento en ingresos laborales en las zonas urbanas de Bolivia. El Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC), muestra que los ingresos laborales de trabajadores independientes son determinados por las características productivas de sus empresas… Los años de educación explican también las disparidades salariales, aunque en una incidencia mucho menor a lo que se esperaría (6.6%). http:/ /inesad.edu.bo/en/morningmondaynews/ 990-pobreza-y-desigualdad-laboral-en-laszonas-urbanas-de-bolivia-mas-alla-de-losusuales-indicadores, rescatado, 17 de mayo de 2016.

14 Por ejemplo, en 2014, sale en el periódico digital ERBOL: ONU. La desigualdad se agravó en Bolivia en un 11%. Miércoles, 29 enero, 2014 – 22:47. En el caso latinoamericano se observa también una mejora general. En Paraguay se agravó un 33,2%, un 11,7% en Bolivia y un 9,4% en Colombia. http://www.erbol.com.bo/noticia/social/ 2 9 0 1 2 0 1 4 / onu_la_desigualdad_se_agravo_en_bolivia_en_un_11. El periódico La Razón, ONU: desigualdad en Bolivia se acentúa, 22 de agosto de 2012. http://www.la-razon.com/mundo/ONU D e s i g u a l d a d – B o l i v i a – acentua_0_1673832611.html. Rescatado el 17 de mayo de 2016.

15 Véase el texto de Carolina Hirmas (2008) Educación y diversidad cultural: Lecciones desde la práctica innovadora de América Latina, (Santiago, OREAL/UNESCO, INNOVEMOS). También: Juan José Leiva Olivencia (2010). Educación Intercultural y convivencia desde la perspectiva docente (Vol 14, nro3, agosto 2010, Revista de curriculum y formación del profesorado, Universidad de Granada). Tambien Stefano Claudio Sartorello: Una perspectiva crítica sobre interculturalidad y educación intercultural bilingüe: El caso de la Unión de Maestros de la Nueva Educación para México (UNEM) y educadores independientes en Chiapas, (Revista Latinoamericana de Edu cación Inclu siva) ht tp:// www.interculturalidadypatrimonio.cl/wpc o n t e n t / u p l o a d s / 2 0 1 4 / 0 9 / C h i a p a s – Intercultural-SARTORELLO.pdf. rescatado 20 de mayo de 2016.

16 Rubén Choque , Archivos sonoros y visuales de pueblos indígenas y originarios de Bolivia. h t tp://www.op s .org .bo/ textocompleto/pi31131.pdf

17 El posmodernismo defiende la hibridación, la cultura popular, el descentramiento de la autoridad intelectual y científica y la desconfianza ante los grandes relatos. Valora y promueve el pluralismo y la diversidad (negro contra blanco, occidente contra oriente, hombre contra mujer). Asegura buscar los intereses de “los otros” (los marginados y oprimidos por las ideologías modernas y sus estructuras políticas y sociales). Para los ellos la verdad es cuestión de perspectiva o contexto más que algo universal. No tenemos acceso a la realidad, a la forma en que son las cosas, sino solamente a lo que nos parece a nosotros.

18 La DUDL se crea para dar respuesta a la diversidad y mestizaje inherente a los fenómenos migratorios y de neo colonización.

19 Fernanda San Martín Carrasco – Columnista – 2/07/2013. La educación en Bolivia, Periódico digital La Prensa. http:// www.laprensa.com.bo/diario/opiniones/ columnistas/20130702/la-educacion-enbolivia_48210_77956.html rescatado el 23 de mayo de 2016.

20 Véase el texto en el siguiente link https:/ /www.cipca.org .bo/analisis-y-opinion/ cipcanotas/la-interculturalidad-en-bolivia

21 Los saberes ancestrales se incorporaron desde 2008, sobre todo a nivel legislativo. http://www.ops.org.bo/textocompleto/ pi31140.pdf

22 Nueva Constitución Política del Estado, art.

* https://santosdiamantino.blogspot.com/  Tomado del periódico Pukara N. 172.