Federación de Trabajadores de Educación Urbana La Paz – FDTEULP

¡Sí, hay plata!

La lucha del magisterio por mayor presupuesto para la educación ha puesto de manifiesto ante la población la incapacidad del gobierno para atender las necesidades de la educación alegando que no hay plata.

La dirigente Silvia Velarde en la vigilia del magisterio de La Paz, en inmediaciones del Ministerio de Educación, 11 de abril.

Ya transcurren más de cinco semanas de la radical movilización del magisterio urbano que ha estremecido los cimientos de un gobierno débil en extremo y en una profunda crisis interna. Éste ha mostrado hasta la saciedad su incapacidad para atender las exigencias de los maestros que se reduce a pedir una mejora en el presupuesto educativo para atender las necesidades más elementales de este servicio que la Constitución reconoce como la principal obligación del Estado.

Mientras el gobierno y la burocracia sindical reformista dejan pasar el tiempo, esperando que las masas movilizadas se cansen y empiecen a declinar en sus acciones, el movimiento sigue su curso ascendente impulsado por la tendencia a la generalización con la incorporación de otros sectores, como los padres de familia que son trabajadores asalariados, cuentapropistas, sectores independientes de la clase media, etc., que abiertamente han expresado su apoyo al magisterio nacional y que, además, han enarbolado otros objetivos como la mejora de las jubilaciones, el cuestionamiento a la gestora pública y otros problemas relacionados con la profundización de la crisis económica.

Los dirigentes de la FDTEULP Yoroslaba Alanes y René Pardo cumplieron el miércoles 16 días en huelga de hambre.

Para la presente semana se programan movilizaciones en el interior del país, tal es el caso de la Asamblea Popular por la Defensa de la Educación Fiscal, Gratuita y Científica en Cochabamba, teniendo como focos movilizadores en la ciudad de La Paz la huelga de hambre nacional, el arribo del tercer contingente de marchistas de las 31 federaciones del interior y las multitudinarias marchas del magisterio paceño.

Mientras más tarda en dar una respuesta convincente el Ministerio de Educación, el conflicto tiende a generalizarse a otros sectores como los jubilados, los médicos, los trabajadores de la salud pública y de la seguridad social, los catedráticos de las universidades que cuestionan la gestora pública en manos del gobierno, etc.

Marcha del magisterio urbano paceño el 12 de abril.

Cuando este movimiento sigue en ascenso, muy difícilmente podrá surgir en el camino la posibilidad de un eventual acuerdo capitulador entre el gobierno y la dirección sindical, ambos prisioneros de la radicalización de las masas.

Lo más que puede ofrecer el gobierno es, por ejemplo, la suspensión temporal de la aplicación de la malla curricular modificada y tal vez unas cuantas horas más para el crecimiento vegetativo de la población escolar, pequeñas concesiones que no podrán calmar la ira de las masas movilizadas..

Si hay dinero, lo que falta es voluntad

El gobierno alega que no tiene más recursos para atender las necesidades de la educación. La respuesta inmediata es: ¡Que saque plata reduciendo drásticamente los presupuestos de los ministerios de Gobierno, de Defensa y de Informaciones que gasta miles de millones en represión y en campaña publicitaria y proselitista en favor de los gobernantes!

¡Qué corten la escandalosa corrupción dentro del Estado!; corrupción que los propios masistas, en su lucha interna entre avistas y arcistas, se encargan de sacar a luz, denunciándose uno a otros.

Los maestros urbanos tienen que tener la convicción de que la clave de la victoria está en la generalización y profundización de la movilización, consolidar su alianza con los otros sectores que también se están lanzando a las calles por sus propias reivindicaciones, ampliando la plataforma de lucha hacia la defensa de la salud pública y de la seguridad social, levantar la bandera de la jubilación con el 100% del sueldo del trabajador activo, por una gestora en manos de los trabajadores y con control obrero colectivo, etc.

El Estado no tiene plata para atender las necesidades elementales de la población, mientras las transnacionales saquean nuestras riquezas naturales, los cooperativistas del oro junto a empresas chinas se hacen ricos sin dejar nada al Estado, los agroindustriales terratenientes igualmente se enriquecen sin aportar casi nada al Estado, un puñado de grandes contrabandistas hacen ostentación de su riqueza, etc.

Estamos enfrentando un problema más profundo: la quiebra del orden social burgués lo que plantea la necesidad de liberar al país del saqueo imperialista y de la incapacidad de la miserable burguesía nativa que para existir, mantenerse en el poder y enriquecerse tiene que matar se hambre y privaciones a las grandes mayorías explotadas y oprimidas.

Esto pone en el tapete de la lucha de los explotados el problema de ¿qué hacer ante la incapacidad del Estado burgués para atender las necesidades más elementales de las masas? Un sistema social que se declara incapaz de atender las necesidades más urgentes de la sociedad, pan trabajo, educación, salud, no merece seguir existiendo.

La tendencia revolucionaria dentro del magisterio plantea con claridad que la tenaz y admirable lucha de los maestros NO es por derrocar a este gobierno vendepatria, corrupto e incapaz, para encumbrar a cualquier otro gobierno burgués igualmente podrido, inútil y vendepatria. No hay que dar paso a los politiqueros oportunistas que quieran colarse a esta lucha para sus mezquinos fines conspirativos.

¿Qué les importa la educación, la salud y la miseria de las mayorías a los fascistas seguidores del facho Camacho y los cívicos racistas? ¿Igualmente a los de Comunidad Ciudadana, “demócratas de pacotilla”, seguidores del neoliberal Carlos D. Mesa, exvicepresidente del nefasto gobierno vendepatria de Sánchez de Lozada?

¿Qué se puede esperar de la ya agotada impostura evista sirviente de los agroindustriales terratenientes del Oriente y de las transnacionales chupasangres, dizque “socias y no patronas”?

Nuestra lucha es junto al pueblo oprimido y hambriento por arrancar al Estado burgués la satisfacción de las necesidades vitales de las masas: PAN, TRABAJO SALUD, EDUCACIÓN, VIVIENDA, independientemente de cualquier gobierno burgués, en la perspectiva de la necesidad de un gobierno del pueblo oprimido, bajo la dirección política del proletariado revolucionario.

La tendencia revolucionaria señala la respuesta correcta al problema: SÍ, hay plata, si el gobierno nacionalizara todas las minas y los recursos petrolíferos en manos de las transnacionales, si el Estado tomara en sus manos la producción y comercialización del oro, si inmediatamente nacionalizara a la usurera banca privada, si anulara la entrega del litio y el Estado explotara e industrializara este metal precioso, etc.; pero, para ello, será necesario echar del poder a la burguesía incapaz e instaurar el gobierno de obreros, campesinos y de todos los oprimidos.

Tomado de Masas N. 2739.