Impacto del discurso cívico cruceño en la clase media y el magisterio urbano
Comentan en las redes que el apresamiento del gobernador de Santa Cruz por orden del gobierno de Luis Arce ha sido la medida política “más idiota” por su efecto adverso: el auge del discurso reaccionario de la burguesía camba. Los cívicos responden con desesperación y brutalidad; les salta todo su odio racista al planear matar de hambre a los collas, una medida también idiota e insostenible porque choca con los intereses de los propios productores cruceños.
Toda esta pugna entre idiotas, la vieja derecha en su expresión más bárbara como es el cruceñismo fascistoide y racista; el evismo desesperado ante la decadencia política de su líder, y el gobierno de Arce que se desmarca del MAS, es la expresión del grado de decadencia al que ha llegado la politiquería burguesa, que no repara en las consecuencias de su pugna mezquina por el poder, y que tienen que soportar las mayorías oprimidas y explotadas. Se trata de una pugna politiquera entre dos expresiones de la derecha boliviana, señala el Partido Obrero Revolucionario (POR), el gobierno del MAS cuya política es francamente burguesa y proimperialista, y la vieja derecha en decadencia que ahora marcha detrás del facho Camacho y el ultrareaccionario y racista Comité Cívico cruceño.
Los cívicos cruceños se esfuerzan en movilizar a sectores amplios de Santa Cruz, arrastrar detrás de sí a los comités cívicos del interior y a las llamadas plataformas antimasistas de la derecha tradicional, enarbolando las consignas de defensa de la democracia, lucha contra el centralismo, libertad inmediata de Camacho, respeto de la propiedad privada, contra el “socialismo” y el “comunismo”, etc.
El gobierno pretende distraer a las grandes mayorías desesperadas del país que ya están sufriendo los impactos de la crisis económica y, al mismo tiempo, en la pugna interna del MAS neutralizar al bando de Evo Morales que abiertamente busca desgastar al gobierno de Arce con el argumento de que éste se embarca hacia una franca derechización y ha pactado con los derechistas para lograr en el Parlamento la aprobación de la Ley sobre el Censo.
Nuevamente, igual que en la movilización en torno al Censo, ambas expresiones de la derecha boliviana buscan polarizar al país, pero tropiezan con la indiferencia de la población agobiada por la miseria y la caída persistente de sus ingresos, sobre todo durante las fiestas del fin de año. No obstante, algunos sectores de la clase media que van acumulando una gran carga de bronca contra el gobierno, porque todos los días éste va asestando duros golpes contra sus intereses, llegan a expresar su malestar y a plantear sus reivindicaciones sumándose a la campaña de la derecha tradicional.
Se trata de una aparente derechización muy circunstancial hasta el desenlace del conflicto nada favorable para el movimiento comiteista cruceño, que no consigue polarizar al país, y en cuyo seno se vienen dibujando rápidamente graves contradicciones internas con la empresa privada que ha anticipado su posición claramente opuesta a los paros y bloqueos de caminos. La experiencia de la movilización y el paro de 36 días ha tenido efectos catastróficos para la economía de estos sectores, que no están dispuestos a soportar que se vuelva a repetir ni ahora y ni después.
En el magisterio particularmente, la bronca acumulada contra el gobierno es grande porque cotidianamente sufre los ataques de éste en el intento de congelar o reducir el presupuesto educativo, manteniendo los sueldos de hambre y recargando el trabajo sobre las espaldas del maestro con la modificación de la malla curricular. Con la R.M. 01/2023 se atenta contra las conquistas profesionales, sociales y económicas del sector, y cada día se nota la acentuación de la tendencia arbitraria y verticalista de la administración escolar.
Las direcciones sindicales del sector, sobre todo aquellas que están dirigidas por la corriente revolucionaria URMA, deben impedir que el malestar de los maestros termine alejando a las bases de sus verdaderos objetivos de lucha, embridándolas detrás de las corrientes democratizantes de la derecha reaccionaria. La manera de hacer este trabajo es difundiendo un claro programa de reivindicaciones que concentre la sensibilidad del sector para incorporarla progresivamente a la movilización de manera totalmente independiente de las conspiraciones derechistas.
No hay que dejarse llevar a la confrontación racial, cultural y regional, alentada para generar supuestas nuevas y superiores formas estatales burguesas, igual de impotentes como ha sido la autonomía y sería el federalismo. Los problemas reales son las penurias económicas de amplios sectores sociales; el recorte del presupuesto de salud y educación; la falta de dinero para subvencionar los carburantes y pagar la renta dignidad; la disminución acelerada de las reservas del Banco Central, la creciente deuda externa e interna…
Tomado de Masas N. 2728



