El gobierno anti obrero cierra una empresa pública y atenta contra el derecho a la sindicalización
Las Federaciones Departamentales de Trabajadores de Educación Urbana de La Paz, Cochabamba y Chuquisaca, y muchas otras organizaciones sindicales y sociales del país, condenaron la decisión del gobierno de cerrar la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (AASANA) y crear otra empresa encargada de controlar la navegación aérea y aeropuertos bolivianos (NAABOL).
Con esta maniobra típica de los gobiernos anti obreros, el MAS despidió a más de mil trabajadores que -de la noche a la mañana- se vieron privados del sustento diario y de los beneficios de la seguridad social, y engrosaron el ejército de desocupados que crece día a día, contrastando con la demagogia oficialista en sentido de que Bolivia vive un “crecimiento económico sostenido” y se reduce de la desocupación “hasta sus niveles más bajos”.
Las consecuencias económicas y sindicales de esta medida se perciben con claridad y desnudan de cuerpo entero la naturaleza del gobierno del MAS, que aplica una política francamente neoliberal, decidido a destruir los sindicatos que defienden sus derechos y conquistas.
Como todos los regímenes derechistas y reaccionarios, el gobierno masista se orienta a cerrar las empresas públicas consideradas deficitarias para crear en su lugar otras bajo un régimen de dura flexibilización laboral (sometiendo a la fuerza de trabajo a la sobre explotación, sueldos y salarios de hambre, reducción de beneficios sociales y privación de los servicios más elementales como educación y salud, etc.) El objetivo central de estos gobiernos neoliberales es reducir los costos de producción a costa de la sobreexplotación de los trabajadores.
Los sindicatos de trabajadores de educación urbana de La Paz, Cochabamba y Chuquisaca alertaron que el gobierno de Luis Arce planea aplicar la misma política en la seguridad social a corto plazo, en la educación fiscal y en las empresas mineras estatales, además de fomentar que los empresarios privados apliquen los mismos criterios en la industria fabril y otras. En suma, el MAS pretende cargar sobre las espaldas de los trabajadores el peso de la crisis económica, poniendo a salvo los intereses del Estado burgués y de la clase dominante.
Los gremios docentes denunciaron también que, con la maniobra de cerrar empresas públicas y crear otras, el gobierno pretende acomodar a los conmilitones del MAS, dejando en las calles a todo trabajador considerado opositor al gobierno.
Finalmente, con el cierre de las empresas públicas amparadas por la Ley General del Trabajo para sustituirlas por otras en el marco del régimen del funcionario público, el gobierno pretende extirpar de cuajo las organizaciones sindicales como instrumento de lucha de los trabajadores. De este modo, busca materializar la supresión definitiva del principio de la independencia político – sindical de las organizaciones sindicales para que el gobierno pase a controlarlas despóticamente con mano de hierro.
Los trabajadores de educación urbana repudiaron a los actuales dirigentes de la COB y de las organizaciones nacionales de los diferentes sectores por haberse convertido, con su silencio y su inacción, en correa de transmisión del gobierno de Luis Arce, y los conminaron a convocar a una urgente movilización nacional para frenar esta política abiertamente reaccionaria y anti obrera.
