Federación de Trabajadores de Educación Urbana La Paz – FDTEULP

Documento Político aprobado en la Cumbre Interinstitucional Alteña

La gran Cumbre de las organizaciones sociales de la ciudad de El Alto realizada el 7 de febrero aprobó un Documento Político basado en la propuesta de la Federación de Trabajadores de Educación Urbana de La Paz (FDTEULP).

El Comité Ejecutivo de la Central Obrera Regional (COR) de El Alto convocó a todas las federaciones, sindicatos, asociaciones y bases en general a presentar propuestas para el desarrollo de la ciudad de El Alto en la Cumbre interinstitucional alteña, que contó con la participación de representantes de la Federación de Juntas Vecinales, gremiales y otras organizaciones.

En predios de la estación del Teleférico Rojo se constituyó la directiva de la Comisión Político Institucional, conformada por el representante de la FDTEULP, Felipe Loza Quispe, en condición de presidente; David Pablo Mullisica Guzmán, relator, y Ana Lucy Mamani Mamani, vocal, ambos representantes de las juventudes alteñas.

La Comisión Político Institucional sesionó con todos los presentes y aprobó la propuesta política del magisterio urbano, la única que fue presentada y en base a la cual se debatió y se emitió el presente documento.

Documento Político aprobado en la Cumbre Interinstitucional Alteña

PANORAMA INTERNACIONAL: ¡TRABAJADORES DEL MUNDO, UNIRSE!

La dominación capitalista es mundial y la explotación de los trabajadores también es mundial. La barbarie capitalista se agravó con la pandemia y se generalizó a todo el mundo, quedó al desnudo la incapacidad de la burguesía mundial frente a la situación desastrosa del sistema de salud pública y la destrucción de la educación fiscal para privatizarla aplicando la educación virtual sin las condiciones materiales y tecnológicas necesarias. Las políticas de confinamiento profundizaron la crisis económica y ahora, pretenden descargar la crisis sobre las espaldas de los trabajadores y sus familias.

La miseria y crisis económica que vivimos agudiza la lucha de clases: de los explotados contra explotadores, la lucha del proletariado contra el burgués. Los oprimidos no lograremos resolver nuestros problemas ni alcanzaremos nuestra libertad apoyando una falsa democracia, al parlamento ni sometiéndonos a las leyes burguesas que fueron creadas para oprimirnos y masacrarnos, luchemos por la democracia obrera y nuestro propio gobierno de obreros y campesinos como lo expresa la Tesis de Pulacayo y la Tesis Socialista del IV congreso de la COB.

Los gobiernos populistas – reformistas que se presentaron como oposición a los gobiernos neoliberales (Socialismo del Siglo XXI), han fracasado porque impulsaron el poder Económico del Capitalismo basado en la protección de la gran propiedad privada de los medios de producción y continúa la presencia de las transnacionales imperialistas en los sectores estratégicos de la economía.

El ciclo de estos gobiernos populistas – reformistas está en agonía, su temporal resurgimiento ya no se dará en las mismas condiciones económica y políticas, el agravamiento de la crisis capitalista les deja poco margen para seguir con la demagogia populista, continuarán con los ajustes de la economía contra la mayoría oprimida, respetando las imposiciones del gran capital financiero. No gobernarán en el marco de una prolongada estabilidad política porque las ilusiones de las masas en los politiqueros demagogos se terminan. Las brutales condiciones de hambre y miseria las empujan a chocar con el Estado y gobierno burgués y con sus direcciones sindicales burocratizadas. Las bases resisten y luchan por mejores condiciones de vida y de trabajo.

La única perspectiva revolucionaria es remplazar la gran propiedad privada por la propiedad social colectiva a través de la revolución social. Sólo el socialismo es la alternativa revolucionaria ante la catástrofe mundial y sólo la clase obrera, su programa, su estrategia, encarna esta salida revolucionaria a la crisis de la humanidad. Socialismo es propiedad social colectiva sobre los grandes medios de producción. El MAS no es socialista, es un gobierno burgués que defiende la gran propiedad privada nacional e internacional.

NUESTRO OBJETIVO ESTRATÉGICO ES INSTAURAR EL GOBIERNO OBRERO CAMPESINO Y DE TODOS LOS EXPLOTADOS Y OPRIMIDOS DEL PAÍS, LA INSTAURACIÓN DE LA NUEVA SOCIEDAD ASENTADA EN LA PROPIEDAD SOCIAL DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN, ES DECIR, EL SOCIALISMO.

Enfrentar la crisis económica significa: garantizar la defensa de nuestras fuentes de trabajo, desarrollar el aparato productivo e impulsar la industrialización utilizando todos nuestros ricos recursos naturales para crear más fuentes de empleo, ampliar y defender el mercado interno; es decir, acabar con la explotación capitalista que sólo saquea nuestras fuentes de riqueza.

No podemos conformarnos con ser tan sólo fuerza de trabajo y voto para encumbrar a nuestros propios verdugos y politiqueros.

Los trabajadores debemos retomar los principios del sindicalismo revolucionario y la independencia política y sindical, rechazar toda “alianza estratégica” con el gobierno impostor del M.A.S. o cualquier gobierno de turno defensor de la gran propiedad privada burguesa. Llamamos al conjunto de los alteños y explotados a recuperar los sindicatos y nuestros entes matrices hoy controlados por el masismo burgués y antiobrero. Luchemos por la necesidad de recuperar nuestra total independencia sindical y política frente al Estado y todos los gobiernos de la burguesía.

LA CRISIS ECONÓMICA CAPITALISTA ES ESTRUCTURAL Y MUNDIAL

La base económica de todo el sistema capitalista, basado en la gran propiedad privada sobre los medios de producción, está en total desintegración.

Se trata de una crisis de sobreproducción de mercancías, por el gran desarrollo de las fuerzas productivas (tecnología, máquinas automatizadas, organización del trabajo etc.) ha llenado de mercancías el mercado y no se pueden vender por la extrema miseria a la que se somete a la mayoría de la humanidad.

La invasión de mercancías a países como Bolivia, destruye la precaria industria nacional, produce el cierre de empresas nacionales, despidos, contratos eventuales, aumento del comercio informal y salarios sin capacidad de compra. El desarrollo nacional es frenado por las relaciones de producción capitalista, por el choque entre producción social y apropiación individual de la ganancia. Los empresarios privados se apropian de la plusvalía acumulando millonarias ganancias que acosta de mayor miseria generan millones de obreros.

En lugar de despedir a miles de obreros, de cerrar fábricas y de entregar nuestros recursos naturales al saqueo por parte de las transnacionales es necesario para superar el atraso romper la camisa de fuerza de la gran propiedad privada capitalista y remplazarla por la propiedad social colectiva, sólo así, se podrá utilizar los ricos recursos naturales (estaño, plata, gas e hidrocarburos etc.) como palanca para un desarrollo económico integral, planificando la economía nacional para satisfacer las necesidades de todos los bolivianos. Esto políticamente significa estatizar todos los medios de producción y expulsar a todas las transnacionales del país.

La clase obrera, por ser desposeída, de toda propiedad privada individual, por el lugar que ocupa en el proceso de la producción social (es solo fuerza de trabajo) y convertida en dirección política de todos los oprimidos, es la única clase revolucionaria que puede estatizar los medios de producción y sepultar definitivamente al capitalismo decadente.

El proletariado como CLASE EN SÍ está presente en todos lados. ¿Qué quiere decir clase en sí? que la clase existe como el conjunto  de hombres que venden su fuerza de trabajo a cambio de un salario En todas partes del mundo, el proletariado instintivamente está reaccionando para defenderse de la  burguesía que descarga toda la crisis sobre ellos con despidos, anulación de conquistas y mayor explotación. Esa es la clase en sí.

La CLASE PARA SÍ es la clase consciente, políticamente organizada, que sabe a dónde va, que no se limita a las cuestiones coyunturales, sino que lucha por su propio gobierno, su propio Estado, cualitativamente distinto al Estado burgués. Esta es la clase consciente, es la CLASE PARA SÍ. En la actual coyuntura política, está ausente la clase consciente.

La clase en sí, no se transforma en clase para sí automáticamente, para que ocurra esta transformación se requiere la intervención del partido revolucionario, con su programa, su estrategia y tácticas revolucionarias.

La pérdida de la consciencia de clase es la perdida de la INDEPENDENCIA POLÍTICA de la clase obrera, que significa que el proletariado: en lugar de luchar por poner en pie su gobierno y su propio Estado, defiende la gran propiedad privada, la   democracia, y las leyes burguesas, y abandona el uso de la acción directa en la lucha por sus reivindicaciones. Esto permite que los burócratas sindicales usen la actividad sindical como trampolín para convertirse en parlamentarios, ministros al servicio de los empresarios y utilizar las sedes sindicales en oficinas de campañas al servicio de la politiquería y corrupción burguesa.

Antes de la pandemia, la sobreproducción ya apuntaba a paralizar y contraer la economía mundial; la pandemia sólo agravó la situación de crisis económica. La respuesta burguesa ha sido descargar la crisis sobre los explotados y oprimidos a nivel global. El consumo de la población recluida en sus casas cayó drásticamente, como también disminuyó la compra de insumos para la producción.

La necesidad de frenar la caída en la tasa de ganancia de las transnacionales precipitó la guerra comercial entre los EE.UU., China y la Comunidad Europea, guerra que no acabará y al contrario se profundizará y agravará la crisis económica mundial.

La contracción económica pone al burgués ante la urgencia de disminuir los costos de producción, abaratando el precio de la fuerza de trabajo con despidos masivos, rebaja de salarios, recorte de conquistas sociales y empleos precarios.

Bolivia no es la excepción. La débil burguesía nativa está descargando sin ninguna consideración el peso de la crisis sobre las espaldas de los trabajadores también con despidos masivos, rebaja de salarios, salarios no pagados por meses, suspensión de cotizaciones a las AFP´s y a la seguridad social etc.

El aumento de la desocupación, por efecto de la pandemia en un contexto caracterizado por la desaceleración económica y el deterioro del mercado de trabajo ya se venía experimentando en años anteriores.

El resultado de la crisis en el capitalismo que hace estragos en los trabajadores y todos los oprimidos del país, trae como contraparte mayor concentración del capital en un puñado cada vez más pequeño de súper ricos. Así se va potenciando a las transnacionales que se vuelven cada vez más poderosas.

En medio de este panorama catastrófico no se salva el destino de la educación: los organismos internacionales sugieren a todos los gobiernos privatizar la educación fiscal por la vía de la descentralización y municipalización, mecanismos a través de los cuales el Estado central deslinda su responsabilidad de financiar la gratuidad de la educación fiscal y pregona que la educación virtual “vino para quedarse post-pandemia” sin garantizar internet gratuito, celulares y otros medios tecnológicos. De este modo, el costo de la educación se carga al padre de familia y maestros. Su objetivo es ahorrar y reducir el presupuesto educativo de la educación, todo con la finalidad de abaratar los gastos del Estado.

PANORAMA NACIONAL: EL GOBIERNO DEL MAS DESARROLLA UNA POLÍTICA BURGUESA. LA REACTIVACIÓN ECONÓMICA POST- PANDEMIA SÓLO BENEFICIARÁ A EMPRESARIOS Y TRANSNACIONALES PARA DESCARGAR TODO EL PESO DE LA CRISIS SOBRE LAS MAYORÍAS EMPOBRECIDAS

Según el gobierno de Arce Catacora, la reactivación económica implica que: Estado, empresarios y trabajadores, todos “unidos” se sacrifiquen por el país y realicen una “alianza estratégica” para colaborarnos mutuamente (pacto social) para lograr una Bolivia idílicamente “armónica y complementaria” donde lobos y corderos convivan en santa alianza de clases, sin crearle conflictos sociales al Estado. Así, el gobierno del MAS es falso socialista, falso revolucionario, falso antimperialista, porque termina negando la lucha de clases, postulando una reactivación económica empresarial de colaboración y sometimiento de los explotados a los intereses de empresarios y transnacionales saqueadoras.

En una sociedad dividida en clases, con intereses opuestos e irreconciliables, la burguesía sólo tiene como objetivo mayor ganancia. Para los empresarios, el único camino para reactivar la economía es lograr del Estado burgués, préstamos a “fondo perdido”, liberación de impuestos, modificación de la Ley General del Trabajo flexibilizándola y seguridad jurídica para garantizar la inversión extranjera en los sectores de la minería, hidrocarburos y agroindustria. Así, el gobierno condena a Bolivia a una economía puramente extractivista de materias primas.

Si hemos comprendido que la crisis económica es la expresión de una sociedad en desintegración, los trabajadores no podemos caer en la trampa del “pacto social”, debemos plantear nuestras necesidades vitales que protejan a la ciudad de El Alto, trabajador y a su familia frente a la ofensiva del burgués.

Una real reactivación obrera y de desarrollo económico integral del país y de la cuidad de El Alto, será y debe ser con nuestros propios representantes elegidos desde las bases y/o organizaciones legítimamente y legalmente constituidos, para que hagan carne el pedido de los alteños, así mismo, si los representantes sufren de amnesia y se olvidan de las reivindicaciones, se les debe revocar de manera inmediata y expulsar con ignominia de nuestras filas y sustituir por otro representante que imponga las necesidades de la cuidad de El Alto al gobierno central, gobierno departamental y gobierno municipal. Las determinaciones de la ciudad de El Alto, las tres esferas gubernamentales deben respetar o caso contrario tendrá a los alteños en frente y en las calles hasta imponer nuestras reivindicaciones, así mismo las tres esferas gubernamentales debe dejar de entrometerse en asuntos de las organizaciones sociales, sindicales, confederaciones, federaciones y federaciones especiales para así dividir.

Todas nuestras necesidades, no se logrará con diálogo ni elaborando proyectos regionales o emprendimientos creativos individuales, sino con la real transformación del aparato productivo. Debemos nacionalizar todos los medios de producción privados (minería, hidrocarburos, bancos, etc.) y sobre esta base planificar la economía, impulsar la industrialización y aplicar una política proteccionista del comercio exterior.

LA BUROCRACIA SINDICAL DE LA COB APOYA LA REACTIVACIÓN ECONÓMICA EMPRESARIAL BURGUESA EN CONTRA DE LOS TRABAJADORES

Públicamente, la burocracia sindical de la COB declaró que se debe garantizar al gobierno del MAS estabilidad política para que el gobierno garantice, a su vez, la estabilidad económica.  Esto quiere decir que la COB se encargará de frenar y boicotear toda movilización de las bases para que ningún sector exija al gobierno la solución a sus necesidades. Esta es la razón por la cual la burocracia sindical orienta la lucha de los trabajadores por la vía sectorial, legal, de diálogos interminables y cumbres inservibles.

Los trabajadores debemos rechazar esta política colaboracionista entreguista de la burocracia sindical incrustada en la COB y recuperar la independencia política y sindical de nuestra organización matriz para unificar la lucha de todos los trabajadores en un pliego único nacional que recoja las necesidades vitales de los diferentes sectores e imponerlas a través de la acción directa.

EL ACTUAL ESTADO ESTÁ QUEBRADO POR LA INCAPACIDAD DE LA CLASE DOMINANTE Y SU GOBIERNO

Uno de los rasgos fundamentales del atraso del país es la ausencia de una poderosa industria nacional. Está totalmente ausente la industria pesada y las pocas fábricas que existen tienen muy poca capacidad para competir con los productos extranjeros importados o de contrabando que ingresan al país.

La política de industrialización del actual gobierno no apunta a un gran desarrollo industrial y menos aún a superar nuestra condición de simples exportadores de materias primas.

En países capitalistas atrasados de economía combinada como el nuestro, la existencia mayoritaria de relaciones precapitalistas en el campo condena al campesino a la miseria y al atraso y se mantiene la estructura de grandes latifundios en manos de los agroindustriales del oriente. En las ciudades, reina la desocupación por el poco desarrollo industrial, crea enormes capas de cuentapropistas, gremiales que ganan el pan del día en el comercio informal. La política gubernamental, es clara, entregar nuestros recursos naturales a la voracidad imperialista y solo dar algunas inyecciones económicas miserables a algunos sectores del mercado interno y alentar la creación de industrias comunales, artesanales, cooperativas o emprendimientos individuales destinados a desaparecer por la forma atrasada en que producen.

Los peces grandes se comerán a los peces pequeños. La falta de desarrollo industrial en el país se debe a la ausencia de una poderosa burguesía nacional – industrial, incapaz de impulsar el desarrollo económico en su conjunto. Tenemos una burguesía incapaz, intermediaria y comercial ligada a los manejos del Estado para favorecerse con migajas que dejen las transnacionales para saquear nuestras materias primas.

Las industrias en manos de empresarios criollos dedicadas a la producción para el mercado interno, son incapaces de dar fuentes de trabajo estables, con salarios que cubran nuestras necesidades elementales y demás conquistas sociales (jubilación – salud – educación etc.). La burguesía criolla es primitiva, se ha estancado en la primera fase del desarrollo capitalista de ahí su pillería y ratería al tratar de robar hasta el último centavo a los trabajadores y negar sus derechos sociales elementales.

El único camino que tenemos los trabajadores para superar el atraso, la desocupación, la falta de industrialización y lograr nuestra liberación nacional es expulsando del poder a la burguesía nativa incapaz e instaurar un gobierno de obreros, campesinos y clases medias empobrecidas que sustituyan la gran propiedad privada de los medios de producción por la propiedad social en manos de un Estado obrero para atender todas las necesidades del país y de los oprimidos bolivianos.

PLATAFORMA ÚNICA de necesidades inmediatas para UNIFICAR la lucha de los alteños y de los bolivianos

  1. Todos los habitantes de la ciudad de El Alto, debemos unirnos para encarar una lucha unitaria, en base a nuestro ente sindical matriz como la COR – FEJUVE, así mismo la juventud de nuestra urbe, debe aglutinarse como un solo puño y sumarse a la lucha.
  2. UNIDAD de los trabajadores desde las bases, enarbolando las banderas de la INDEPENDENCIA POLÍTICA Y SINDICAL. Recuperar nuestras organizaciones sindicales de las garras del gobierno y burócratas sindicales y retomar las banderas del sindicalismo revolucionario para defender nuestras conquistas y derechos laborales. Dotarnos desde las bases de dirigentes honestos, antioficialistas.
  3. Entendemos la INDEPENDENCIA – SINDICAL de acuerdo a la Constitución Política del Estado Art. 51, del movimiento de los trabajadores y de los oprimidos como independencia frente a la política burguesa, su Estado y gobierno. Contraponemos la política revolucionaria de la clase obrera, enarbolando nuestros propios intereses inmediatos e históricos, ello no indica que NO deben reunirse con las diferentes esferas gubernamentales, pero no permitiremos que tomen acuerdos a espaldas de las bases.
  4. Rechazo al colaboracionismo clasista. Gobierno, empresarios y la burocracia sindical cobista llaman a “cumbres por la reactivación económica” totalmente pactados y que en los hechos obligará a los trabajadores a resignarse ante las medidas antiobreras de los empresarios a nombre de “salvar la economía del país”. Nada de pactos, lucha inclaudicable en defensa de la economía de las familias obreras.
  5. Recuperar las direcciones sindicales de manos de los burócratas y partidos políticos que han alquilado y estatizado nuestros gloriosos entes matrices. Realizar asambleas y congresos de bases para sustituirlos por dirigentes honestos y anti – oficialistas. ¡Recuperar la COB para los trabajadores! ¡Fuera los Traidores!
  6. Reincorporación efectiva e inmediata de los trabajadores despedidos y respeto a la estabilidad laboral y los derechos sociales conquistados.
  7. Exigir la Estatización y la Industrialización de todos los medios de producción privados (minería privada y cooperativizada, hidrocarburos, ENFE, etc.) para crear fuentes de trabajo y empleos dignos a los comerciantes informales y a todos los desocupados. Acabar con la política de contratos eventuales que condenan a miles de trabajadores a quedar al margen de los derechos laborales reconocidos por ley.
  8. Mayor inversión estatal en los departamentos, municipios y sobre todo en la ciudad de El Alto respetando sus autonomías y el estado deje de usar a la ciudad de El Alto como punta de lanza y escalera para satisfacer sus objetivos.
  9. Nacionalización, sin indemnización, de todas las empresas transnacionales en suelo boliviano. Las transnacionales mineras, petroleras, agroindustriales se caracterizan por el saqueo y súper explotación de los trabajadores bolivianos.
  10. Exigir la abrogación total del D.S. 21060, por su contenido neoliberal y exigir el cumplimiento de una política proteccionista para defender la producción nacional y controlar las fronteras para evitar el contrabando.
  11. Pago inmediato de salarios a todos los trabajadores que se les adeuda.
  12. Luchar por un salario que cubra las necesidades del trabajador y su familia, por tanto, exigimos un salario igual a la canasta familiar con escala móvil.
  13. Si la patronal no puede garantizar el funcionamiento de las fábricas sin destruir las conquistas y los derechos de los trabajadores, éstas deben pasar a manos de los obreros y el Estado debe garantizar su funcionamiento con una suficiente inyección económica. Estatización de las fábricas bajo control obrero colectivo. Bajo la premisa de “Fábrica cerrada, Fábrica tomada”, cárcel para los empresarios, justicia para las familias obreras.
  14. Nacionalización de la banca privada, empresas de telecomunicaciones, clínicas, unidades educativas y universidades privadas que en tiempos de crisis económica y en complicidad con el gobierno se enriquecen a costa de la pobreza y el sufrimiento del pueblo.
  15. Subvención por parte del Estado a la producción de los campesinos pequeños productores, cuyos precios han caído debido a la contracción del mercado con el peligro de paralizar toda la producción agropecuaria en el país.
  16. Expropiación de los grandes latifundios, establecimiento de granjas comunitarias maquinizadas, acabar con el minifundio improductivo. Derecho de las naciones indígenas campesinas a su tierra, territorio y autodeterminación.
  17. No a la producción de Coca destinada al narcotráfico, sí a la Coca que va al acullico, preservando las áreas de cultivo tradicional y ancestral de la hoja de Coca (Yungas) y no así a la del Chapare que va directo al narcotráfico. Respeto al mercado único de ADEPCOCA y a sus dirigentes democráticamente elegidos.
  18. Demandamos al Estado mayor presupuesto para salud. El Estado debe garantizar y sostener el derecho a una salud gratuita para todos con recursos estatales.
  19. Ratificamos la defensa de la educación única, fiscal y gratuita financiada y administrada en todas sus modalidades por el gobierno central, rechazando todo intento de privatizar, descentralizar y municipalizar la educación. Mayor presupuesto para la educación fiscal en todos sus niveles y subsistemas.
  20. Exigimos al gobierno central, departamental y municipal, otorgar y financiar todas las condiciones de bioseguridad para la educación presencial y semipresencial en todas las modalidades, internet gratuito y equipamiento tecnológico, o en todo caso otorgue un bono de Bs. 300 mensuales para que los hijos de las familias humildes no sean discriminados al derecho a la educación.
  21. Exigir mayor presupuesto para las universidades públicas del sistema que garantice el derecho de los jóvenes a la Educación Superior fiscal y gratuita. Defensa de la Autonomía universitaria y el cogobierno docente estudiantil bajo la política de la clase obrera. Por una universidad al servicio del pueblo, no sea politizado y con control social.
  22. En defensa de la Caja Nacional de Salud: rechazamos su intento de intervención en complicidad con el gobierno y burócratas sindicales. Ambos han convertido a la CNS en botín de asalto de los recursos económicos de los aportantes, nepotismo, corrupción y dietas. Exigimos auditoria para los corruptos y autonomía de gestión económica para la CNS bajo administración colectiva de los trabajadores, con delegados elegidos en asambleas de bases, revocables y sin dieta alguna.
  23. Exigimos al gobierno pagar por los servicios prestados a los no aportantes (SUMI, SUS y otros), para que sean atendidos de manera efectiva.
  24. Rechazamos y condenamos el actuar cómplice y criminal de las instituciones burguesas como la justicia, ministerio público y algunos malos elementos de las FF.AA. y POLICÍA BOLIVIANA, ante la ola de violencia e impunidad de crímenes contra las mujeres.
  25. Rechazamos las actitudes machistas, misóginas de acoso y discriminación en todos los niveles.
  26. Rechazo a la deuda externa que han contraído todos los gobiernos de turno, endeudando al pueblo trabajador y a la ciudad de El Alto. La crisis deben pagarlas los ricos y no los pobres.
  27. Condenar todo tipo de violencia exigiendo a los administradores de justicia celeridad en los procesos para demandar y hacer justicia a víctimas de violación, feminicidio, infanticidio y trata y tráfico de personas.

LOS MÉTODOS DE LUCHA DE LOS TRABAJADORES

La base de los métodos de lucha de los trabajadores es la ACCIÓN DIRECTA DE MASAS, en sus múltiples formas, desde las más elementales como la huelga, las marchas callejeras, bloqueos, tomas de fábricas etc. hasta las más elevadas como la huelga general y la insurrección armada. El método pacifista del colaboracionismo clasista y de la “paz social” es contrario a nuestros intereses políticos, económicos y sociales.

No debemos olvidar que todas las conquistas sociales plasmadas en las leyes laborales y sociales, no fueron conseguidas a través del diálogo y el colaboracionismo, cada uno de los artículos que se encuentran hoy plasmados en la Ley General del Trabajo y en nuestro Escalafón significaron luchas y sacrificios. La burguesía y sus gobiernos no regalaron nada a los trabajadores, éstos ofrendaron sus vidas en masacres, encarcelamientos, en movilizaciones y acciones radicales para arrancar de los explotadores los derechos laborales conquistados.

Justicia en los hechos luctuosos como el 2003 y 2019 en el golpe de Estado que masacraron con la fuerza pública a la cabeza de la ultra derecha representada por la señora Añez y no olvidar las reivindicaciones de la ciudad de El Alto en los dos acontecimientos.

Firman:

FELIPE LOZA QUISPE, PRESIDENTE

DAVID PABLO MULLISACA GUZMAN, RELATOR

ANA LUCY MAMANI MAMANI, VOCAL

El Alto, febrero de 2022