Federación de Trabajadores de Educación Urbana La Paz – FDTEULP

Frente a la tramposa manipulación de los exámenes de ascenso de categoría

En los últimos años se ha impuesto por parte de los gobiernos de turno la argucia de que los exámenes de ascenso de categoría miden la capacidad y los conocimientos del maestro y administrativo, cuando es la experiencia acumulada en largos años de trabajo que permite al maestro acumular conocimientos y destrezas en el manejo de recursos didácticos para cualificar su trabajo cotidiano con los alumnos.

Con el fin de reducir el presupuesto educativo, año tras año, se han ido imponiendo exámenes tramposamente elaborados para limitar el número de maestros aprobados en el ascenso de categoría de acuerdo a la capacidad financiera del Estado.

Se tiene conocimiento que el año anterior el rango de aprobados era del 40% y que para la presente gestión se pretende bajar al 30 %. Con la finalidad de materializar esta maniobra inmoral, han elaborado preguntas fuera de toda norma para un proceso de evaluación objetiva; preguntas capciosas y de respuestas equivocas; han sobredimensionado una bibliografía inútil, que no tiene nada que ver con la practica educativa; han reducido el tiempo necesario para responder a las preguntas, sólo a modo de ilustración, en matemáticas han incorporado 40 ejercicios prohibiendo el uso de una hoja alterna para realizar las operaciones, reduciendo el tiempo necesario paras ejecutar las operaciones a un minuto y medio cuando correspondía por lo menos cinco minutos; han elevado arbitrariamente el puntaje de aprobación para Educación Técnica Tecnológica a 61 cuando debiera ser 51, etc.

Ha llegado la hora de acabar con este manejo doloso de los exámenes de ascenso de categoría orientado a reprobar al maestro, para ser luego injustamente juzgado como incapaz, exigiendo el pleno cumplimiento del Escalafón Nacional del Servicio Educativo que dispone los ascensos automáticos cada cinco años; el mismo Reglamento señala, como medida opcional, la posibilidad de dar exámenes de manera voluntaria cada cuatro años para aquellos que quieran acelerar sus ascensos. Este criterio obedece al principio general de la legislación social en sentido de reconocer un bono de antigüedad al trabajador de acuerdo a los años de servicio en la empresa.

Esta lucha es parte de la defensa de los derechos profesionales, sociales y económicos del magisterio, exige la acción unitaria de las bases y una dirección nacional consecuente y combativa. Las direcciones que tenemos actualmente son cómplices de las maniobras que ejecutan las autoridades contra el Magisterio Nacional debido a su identificación política con el gobierno de turno.

Ahora, de darse esta lucha unitaria, se pueden revertir los actuales exámenes de categoría obligando al gobierno a anularlos y aplicar el Escalafón en la plenitud de su contenido. Está en la capacidad de lucha de las bases la posibilidad de doblarle el codo al gobierno.