Federación de Trabajadores de Educación Urbana La Paz – FDTEULP

¡Basta del trabajo esclavo en el magisterio!

A pesar de que en Bolivia la esclavitud fue abolida en 1826, los maestros en pleno siglo XXI seguimos desarrollando trabajo gratuito, es decir trabajo ad honorem que en resumen es sinónimo de esclavitud, ya que es un trabajo no remunerado.

La nueva derecha masista, igual que la vieja derecha, busca destruir la educación fiscal y gratuita.

Por instrucciones del imperialismo, todos los países atrasados como el nuestro deben reducir de forma drástica el presupuesto educativo, descargando su responsabilidad de financiar la educación fiscal sobre las espaldas de los padres de familia. En las ciudades capitales, los padres de familia ya están pagando con su magra economía el sueldo de todos los maestros de computación, laboratorio, personal administrativo y de servicios.

Todos los gobiernos de turno, incluido el de os MASISTAS, han procedido a disminuir el gasto en educación delegando esta responsabilidad a los gobiernos subnacionales. Los municipios, por falta de maestros pagados por el gobierno central, se ven obligados a contratar docentes al margen del Escalafón, avanzando de esta manera hacia la descentralización, municipalización y posterior privatización de la educación.

Al margen de todo criterio pedagógico, prevalece el objetivo de ahorrar plata a costa de destruir la calidad educativa. Se obliga a los maestros a trabajar hasta con 58 alumnos por curso, incluyendo hasta 3 alumnos con discapacidad por aula.

De esta manera, crece desmesuradamente el trabajo gratuito del maestro y la improvisación como consecuencia de la creación de ítems incompletos, como demuestran los siguientes cuadros.

Un ítem es la cantidad de horas que requiere un curso para cubrir todo el plan de estudios de las diferentes asignaturas. De 1° a 6° de primaria cada curso tiene 120 horas para dictar todas las especialidades, pero el gobierno crea ítems de sólo 88 horas y deja sin presupuesto 32 horas. Este déficit debe ser cubierto con horas ad honorem de maestros que no necesariamente son de la especialidad requerida.

En 1° y 2° cursos de secundaria cada ítem tiene 136 horas para dictar todas las especialidades, pero el gobierno crea ítems con sólo 96 horas, generando un déficit de 40 horas gratuitas e improvisación académica.

En 3° y 4° cursos de secundaria cada ítem tiene 168 horas para dictar todas las asignaturas, pero el gobierno crea ítems con sólo 96 horas, ocasionando un déficit de 72 horas gratuitas e improvisación académica.

En 5° y 6° curso de secundaria cada ítem tiene 184 horas para dictar todas las asignaturas, pero el gobierno crea ítems de 96 horas, generando un déficit de 88 horas gratuitas e improvisación académica.

En definitiva, la educación fiscal es sostenida con el trabajo ad honorem de los maestros y con el financiamiento de los padres de familia. Así, por la incapacidad de la clase dominante, se liquidan la gratuidad de la educación pública y las conquistas sociales de los trabajadores de la educación.