Padres de familia agreden verbal y físicamente a maestros del colegio Abel Iturralde de El Alto
No cesa el acoso laboral a maestros de la ciudad de El Alto. La secretaria de Actas del Consejo Educativo y un grupo de padres de familia del colegio Abel Iturralde agreden física y verbalmente a maestros de la unidad educativa.
La secretaria de Actas del Consejo Educativo, Gina de Apaza, se cree dueña del colegio y patrona del personal docente, administrativo y de servicio. Esa conducta se generaliza en las unidades educativas alteñas, donde dirigentes de juntas escolares actúan como capataces de maestros, secretarias y porteros.
El plantel docente del colegio Abel Iturralde trabaja en un ambiente hostil. Muchos trabajadores han sido agredidos verbalmente y una maestra fue golpeada por una madre de familia.
Durante la evaluación institucional, los dirigentes del Consejo Educativo intentaron expulsar a profesoras y secretarias. Este año la dirigente Gina de Apaza decidió de manera unilateral crear un paralelo en el nivel inicial, sin contar con el ítem correspondiente.
El personal del colegio Abel Iturralde se replegó a la Dirección Distrital El Alto 1 y exigió a las autoridades garantías para trabajar.
El Reglamento de participación de padres de familia en actividades educativas establece que las juntas escolares intervienen como OBSERVADORAS en procesos de institucionalización y compulsas, y en la evaluación de desempeño de directores y maestros. No es su atribución controlar, elegir o destituir al personal del colegio.
Los maestros afectados y delegados de la Célula Sindical se reunieron este lunes con el director distrital y representantes de la junta escolar y de Fedepap.
En la reunión se constató la intromisión y el abuso de un sector de la dirigencia de los padres de familia, y se acordó que la junta escolar dejará de actuar como capataz y ya no usurpará las funciones del Director de la unidad educativa.
La Federación recuerda a los padres de familia de base que sus dirigentes tienen la obligación de rendir cuentas al menos dos veces al año, de las cuotas que les cobran por todo y nada.


