Federación de Trabajadores de Educación Urbana La Paz – FDTEULP

Perspectivas del XXVI Congreso de la CTEUB

En las últimas elecciones realizadas en Cochabamba, Chuquisaca, Santa Cruz y Tarija para designar delegados al XXVI Congreso Nacional Ordinario del Magisterio Urbano, se revela una tendencia antioficialista dominante como consecuencia de que las bases están duramente castigadas por la crisis económica, y cansadas de seguir soportando una burocracia administrativa vertical y prepotente.

Están cansadas de soportar la intromisión abusiva de las juntas escolares directamente controladas por el oficialismo en las actividades sindicales y educativas; cansadas porque el gobierno se empeña en aplicar medidas, como la imposición de un miserable presupuesto para el servicio educativo con la finalidad reducir el gasto público, manteniendo el pesado e inútil aparato burocrático del Estado y manteniendo las prebendas para los sectores directamente ligados al gobierno; de seguir soportando los miserables sueldos en el sector y los permanentes atentados contra sus conquistas profesionales y sociales.

Esta tendencia en los sectores donde está presente URMA, ya sea en las direcciones o en las bases de manera organizada como referencia política, se identifica con la postura radical trotskista. Así se explican las importantes victorias en Cochabamba y Chuquisaca donde el volumen de la votación ha aumentado con relación a anteriores elecciones para los directorios de las federaciones departamentales; probablemente ocurra lo mismo en el magisterio paceño que, en los próximos días, designará a sus delegados al Congreso.

En relación inversa, la votación de todas las astillas del oficialismo ha caído drásticamente, muchos de ellos ni siquiera han podido lograr un solo delegado.

En los sectores donde URMA no aparece como una corriente polarizante, por ejemplo, Santa Cruz y Tarija, la corriente antioficialista o cae ante la propaganda de los oficialistas camuflados de opositores o ante los oportunistas que prometen desarrollar en el congreso una postura opuesta al MAS. Sin embargo, no se puede descartar una importante presencia de sectores independientes que se aproximen a la corriente revolucionaria, hecho que permitiría la posibilidad de que URMA aparezca como tendencia que nuclee a todas las corrientes antioficialitas; o también, existe la posibilidad de que, frente a la debilidad de oficialismo, el gobierno eche mano a los oportunistas para seguir teniendo en sus manos el control de la Confederación.

Todo depende de la fuerza con que se presenten las corrientes al interior del Congreso. Está fuera de duda que URMA contará con una importante representación de los sectores más grandes y combativos del país y que, a diferencia de los otros, estará presente con sus ideas plasmadas en los documentos político, educativo, social y económico. El debate, si se da en torno a estos documentos, puede contribuir a separar las aguas entre el oficialismo, los oportunistas camuflados de antioficialistas y la tendencia revolucionaria, hecho que le facilitará el camino hacia el control de la Confederación para dotar al magisterio nacional de una dirección consecuente y combativa.

En este momento en que las bases del magisterio marchan a conquistar su independencia política y sindical frente al gobierno es preciso no hacer ninguna concesión programática al oportunismo. Es el momento de plantar bien las banderas de los objetivos de lucha para ser una real dirección revolucionaria de las bases.

Recuperar nuestra independencia política y sindical

Los trabajadores bolivianos combatimos el fenómeno perverso de “estatización de los sindicatos” como viene ocurriendo por más de una década. Los sindicatos no pueden convertirse en apéndices del aparato estatal, tampoco los dirigentes pueden fungir como funcionarios públicos de los ministerios gubernamentales, al extremo de vender el apoyo de sus bases y organizaciones a las políticas de tal o cual gobernante de turno, o transformar las sedes sindicales en casas de campaña electoral de los partidos políticos.

En los hechos, se ha tirado al basurero uno de los principios fundamentales del sindicalismo: la independencia sindical y política frente al todo gobierno burgués de turno. Los principios del “sindicalismo revolucionario” (Independencia Sindical, Pluralismo Ideológico y Democracia Obrera) han sido sustituidos por una conducta de sometimiento al enemigo de clase. Dirigentes burocratizados que le han llamado “sindicalismo de gestión” al tipo de sindicalismo de servilismo y llunquerío y no de lucha como era tradición.

El MAS ha impuesto a las bases la idea de la “cogestión” con el gobierno masista sembrando la idea de que los trabajadores son parte del aparato gubernamental y que la COB y demás organizaciones sindicales son parte de la conducción de las riendas del país. Nada más falso.

Los intereses de los grandes propietarios se imponen al momento de definir los rumbos tomados en el gobierno. Por la sencilla razón de que el MAS es un partido proburgués y antiobrero al servicio de las transnacionales como lo ha demostrado en los 14 años del gobierno de Evo Morales. Los dirigentes corrompidos sólo aparecen como adorno para los actos oficiales y para la resolución de problemas políticos de interés del masismo.

La Central Obrera Boliviana es creación de la clase obrera como instrumento de lucha por los intereses de los trabajadores frente al abuso de los empresarios y los gobiernos burgueses. Su misión principal es la defensa de la economía de los asalariados, de nuestras conquistas y derechos laborales frente a cualquier medida o política antiobrera, venga de donde venga; y acaudillar la lucha por liberar a Bolivia de la opresión imperialista foránea.

Para el movimiento obrero la vigencia de la Independencia Sindical en el funcionamiento de las organizaciones proletarias es de vital importancia, pues permite y garantiza que los sindicatos puedan actuar libremente, sin ningún compromiso que ate sus manos para luchar contra la explotación patronal privada y estatal burguesa. Significa pensar con cabeza propia de obrero, y no con la mentalidad del empresario como acostumbran realizar en sus declaraciones públicas los dirigentes burocratizados que han traicionado a su clase.

Pero esta lucha independiente en el plano sindical no puede realizarse sino se proyecta a un nivel superior, que es cuando el instinto comunista de la clase obrera se expresa políticamente y de manera consciente (la clase consciente es la que sabe cómo es explotada y qué camino debe seguir para emanciparse), organizada como partido, en Bolivia el POR, al punto de señalar con precisión sus intereses históricos de clase: su misión histórica de destruir a la sociedad capitalista basada en la explotación capitalista del hombre por el hombre y sentar las bases materiales de la futura sociedad socialista y comunista sin explotados ni explotadores, utilizando sus propios métodos de lucha cuya base es la acción directa de masas en sus múltiples formas, hasta llegar al proceso insurreccional.

Sólo podemos esperar que los dirigentes no se corrompan ni se vendan, si y sólo si, están formados en la ideología revolucionaria del proletariado. Si sólo si se han convertido en cuadros obreros altamente conscientes de su papel revolucionario en la vorágine de la lucha de clases.

Hoy más que nunca se necesita que la COB retorne al redil revolucionario, cumpliendo su rol histórico para el que ha sido creada. Y de esta manera ofrecer al conjunto del pueblo boliviano una alternativa clasista y revolucionaria a la crisis política que vive el país.

Tomado de Masas N. 2700 y 2701.